LIDERAZGO POLÍTICO

Los partidos políticos en México, después de haber sido derrotados por Andrés Manuel López Obrador en el 2018, se quedaron sin miembros y en la más severa crisis política.

El grave problema del PRI, PAN, PRD y Movimiento Ciudadano es que viven una crisis de legitimidad política, que no supieron resolver en el 2019 y que tendrán que pasar otra prueba de fuego en el 2021 y 2024, que son las elecciones más cercanas que habrá en México.

El distanciamiento que hay entre los partidos y la sociedad se generó porque las organizaciones políticas dejaron de hacer su trabajo, se alejaron de la sociedad, abandonaron sus banderas, usaron los cargos para proteger sus intereses personales y de grupo, originando un hartazgo entre los mexicanos.

Los mexicanos no sólo apoyaran que se le recorte al 50 por ciento a los partidos el financiamiento, de someter este tema a una consulta general, la demanda puede ser más drástica dejarlos sin financiamiento.

Los partidos perdieron su fuerza interior, hay un rechazo de la militancia que se siente agraviada, tanto la priista, panista, perredistas y morenista, esto ha generado un gran distanciamiento entre los dirigentes y sus miembros.

Los miembros de los partidos se vieron impotentes ante los núcleos o mafias de dirigentes que se apoderaron de los controles partidistas y terminaron emigrando de estas organizaciones y rechazándolos con sus votos en las elecciones.

Los miembros lucharon para romper en dichos partidos esas barreras infranqueables que se crearon entre ellos y los grupos de dirigentes que se disputan el control, en donde el discurso democrático sólo tiene valor de los partidos hacía fuera, pero dentro de estas organizaciones el mecanismo es la imposición la que cuenta.

Los miembros del PAN lucharon para que se eligiera el candidato presidencial democráticamente; sin embargo, no fue así y Margarita Zavala, Felipe Calderón y otros miembros dejaron el citado partido y esto hace que dicha organización este débil. Algo parecido ocurrió en el PRD, que es un partido dominado por un grupo de intereses y lo mismo en el PRI. En el caso de Movimiento Ciudadano, está dominado por un dueño y no hay disputas ni siquiera interna.

El PRI, en su elección nacional de dirigente, realizó un proceso interno que “ellos les llamaron democrático”, pero no es otra cosa que la imposición “disfrazada” con la intención de venderlo como una acción abierta; sin embargo, con mucha anticipación supimos quién sería el candidato escogido.

 

 

LA MALA IMAGEN

 

 

Los políticos en México son rechazados por la sociedad, porque tienen una mala imagen, la sociedad no les tiene confianza y porque cada día se refuerza públicamente que son parte de la corrupción que vivimos, que son responsables de la crisis económica, de la pobreza de los mexicanos y de la inseguridad que nos tiene secuestrados.

Los nuevos presidentes de los partidos, Marko Cortés deberá trabajar, sin descaso por cambiar esa mala imagen y regresar con prácticas honestas a la sociedad.

En el 2018 los mexicanos manifestaron claramente su sentir, su opinión y su rechazo a los políticos corruptos, que las encuestan los ponen en el último nivel de confianza.

En México, en este momento el único que goza de la confianza es el presidente Andrés Manuel López Obrador, es muy lamentable que ni su partido que lo llevó al poder se haya ganado esa deferencia de los ciudadanos.

Los partidos se enfrentan a una nueva práctica política a partir de su derrota, tendrán que pensar en la refundación, en volver a empezar y a diseñar los partidos políticos del futuro.

El PRI, PAN, PRD y MORENA, con toda y la renovación de sus dirigentes, no tienen ninguna garantía de que la sociedad pueda volver a confiar en ellos y otorgarles el poder.

Los actuales dirigentes de los partidos quieren una renovación interna, pero conservando su cuota de poder, esto no es posible, porque están promoviendo procedimientos “democráticos “aparentes y los ciudadanos no son tontos y perciben el engaño, es la razón por la cual, les retiraron su confianza como representantes políticos.

 

 

BRECHANDO

 

 

…El principal reto para los partidos es lograr convencer a sus miembros a que regresen, tarea que parece imposible. Es posible que tengan nuevos miembros y esto significarán nuevas estructuras partidistas.

…Mientras el gobierno federal de Andrés Manuel López Obrador continúe encontrado serios problemas de corrupción los partidos no podrán rehacer su vida política. Todavía no tocan fondo.

…Las gubernaturas del PRI y el PAN, que se renovarán en el 2021, en este momento, las tienen perdidas.

…El desecho político no es sólo para las estructuras de los partidos, sino también para todas las organizaciones que los integraban o eran sus soportes sean grupos campesinos, pesqueros, industriales o como se llamen.

…La crisis política en México es severa, requiere una refundación no sólo de los partidos, sino de todo su contexto como sistema de partidos.

…En cuanto al surgimiento de los liderazgos no es algo que se pueda construir desde alguna instancia, debe nacer de la sociedad, como nació la candidatura de López Obrador.

antonio_brecha@live.com.mx

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