BRECHANDO
04-06-2025
Antonio Quevedo Susunaga
En estas elecciones Morena perdió terreno político en Veracruz y Durango, en realidad esta no es ninguna sorpresa, dicho partido no tiene trabajo político en los estados en donde han ganado y el ejemplo es que Luisa María Alcalde Luján no tiene madera de dirigente y el hijo de Andrés Manuel López Obrador que se dedique a otra cosa, que no sea la política.
Los ciudadanos en el 2018 y en el 2021 y en el 2024, le ha dado el voto a Morena para sacar adelante a sus candidatos; sin embargo, este partido dejó de trabajar y pensó que el respaldo es eterno y no ha volteado a ver que a los gobernadores, diputados y senadores que han elegido ni por equivocación se han parado a sostener reuniones con los ciudadanos.
En Sinaloa, los de Morena, “deben poner sus barbas a remojar”, si en Durango y Veracruz, tuvieron ese fracaso político, imagínese en Sinaloa, en donde el gobierno de Rubén Rocha Moya ha sido un desastre con la violencia, la inseguridad, una “guerra entre narcos Chapos y Mayos que parece que no tiene fin”, y no entendemos porque no lo han sacado del cargo.
En el 2027, Sinaloa tendrá elecciones para designar al próximo gobernador, que no sabemos cuál será su perfil político; sin embargo, en la práctica política, Rocha está pensando heredar el cargo, creyendo que los sinaloenses son tontos y le darán el voto a alguien de su equipo.
El asunto sería trágico, en caso de que el sucesor de Rocha este también ligado a un grupo de narcos.
La presidenta Claudia Sheinbaum, puede darle muchos respaldos políticos a Rocha, pero la gente le dará la respuesta que le dieron en Veracruz, al sumar a los Yunes a Morena, los están haciendo pagar con pérdida de poder dicha decisión.
En Durango, el hijo de López Obrador hasta se fue a vivir a dicha entidad seguramente para pasarla bien, el trabajo político arrojó resultados políticos en contra de Morena.
En Sinaloa, desde hace más de ocho meses, las decisiones de Morena, del gobernador y las autoridades federales no cuentan, hay un gran vacío de autoridad y Rocha por su salud, debería renunciar y llevarse a Feliciano Castro, secretario general de gobierno, que no le sirven a Rocha, no le sirven a Sinaloa y están pensando en la silla que dejará el gobernador.
El asunto para Morena es muy serio, debido a que habrá en el 2027, la elección en 17 entidades para renovar los gobernadores de Morena, entre ellos, está el de Sinaloa.
En esta ocasión, el gobernador de Sinaloa no le podrá ayudar a Morena, debido a que en lugar de sumar resta, situación que dicho partido debería estar haciendo un trabajo político paralelo, pero la dirigente nacional está verde.
En realidad no se necesita ser sabio para visualizar el fracaso que habrá en el 2027 para Morena en esta entidad, sin duda, la pérdida de dicho partido será muy superior a la que sufrió en Veracruz y Durango.
El otro gran problema es que el gobernador decidió castigar a los alcaldes de los tres municipios principales, como son: Culiacán, Mazatlán y Ahome, en donde dichos alcaldes, por cierto, eran de Morena. Jesus Estrada Ferreiro, en Culiacán; Guillermo Benítez, en Mazatlán y ahora sacaron del juego a Gerardo Vargas Landeros, que posiblemente maniobra para preparar otro aspirante a la gubernatura que no puedan cuestionar.
Y no hay que olvidar cómo llegó Mario López Valdez, quiénes lo apoyaron y cómo destronaron al PRI.
De los 17 gobernadores que se renovarán, creo que el caso más crítico es el de Sinaloa, debido a que los poderes que están en guerra, pretenden quedarse con el control político de la entidad.
En realidad no es difícil adivinar que el escenario político de Sinaloa, tendrá un color muy oscuro.
antonioquevedosusunaga@gmail.com
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