BRECHANDO
12-02-2026
Antonio Quevedo Susunaga
¿ HASTA CUÁNDO?
El día de ayer, en Sinaloa, vimos que la violencia se intensificó en la sindicatura de Jesús María, como también rumbo a Imala, en donde sólo tenemos acceso al nerviosismo que manifiestan las fuerzas armadas y las policías federales y estatales, sin tener una explicación de qué sucede, como si los miles de sinaloense no se la merecieron.
Los reportes de los medios de comunicación, sólo narraron que en una camioneta blanca abandonada, presuntamente estaba llena de cuerpos abandonados en dicho lugar.
Hay versiones de que presuntamente este ambiente de violencia que se ha desatado en Culiacán, se debe a que los Chapitos asesinaron a un familiar del Mayo Zambada, pero no hay gobernador que lo confirme, no hay Fiscalía que informe a la sociedad qué está pasando, debido a que la sociedad no interesa, es lo que advierte, diga o piense. Es una falta de respeto.
Es la misma autoridad que no ha tenido el respeto por informarle a una sociedad de quién mató a Héctor Melesio Cuén Ojeda, es la misma autoridad que no habla del presunto terror que encontraron en fosas clandestina en el Verde Concordia y tampoco de lo que está sucediendo en esta comunidad, una pequeña población que a pesar de sus grandes antecedentes históricos, para la autoridad que nos gobierna, hace poco “la descubrió ” con el presunto secuestro de los nueve mineros, que tampoco tenemos una información fidedigna de éste caso.
Es la misma autoridad que ha levantado miles de cartuchos en donde presuntamente han asesinado a personas, que algunos tienen nombre pero la totalidad no tienen apellidos.
Es la misma autoridad que no ha tenido una explicación de quiénes y por qué intentaron asesinar a los diputados Sergio Torres y la diputada Elizabeth Montoya.
Los periodistas que reportan asesinatos a balazos solo pueden tomar fotos de muy lejos, no tomarle a las víctimas y decir “aquí en esta calle, colonia o casa se encontró otra persona que le quitaron la vida” y la autoridad fiscal, llega levanta una carpeta no sabemos nada más, ni por equivocación ha informado la fiscalía, qué ha encontra a los culpables, que ha detenido a los responsables y señalarlos con nombre y apellido.
El gobernador Rubén Rocha Moya, en la ciudad de México, alguien le preguntó qué opinaba del caso del municipio de Tequila, Jalisco, la respuesta que dio quedará escrita como un retrato fiel de su quehacer como gobernador y fue”No sé lo que pasa en Sinaloa, menos voy a saber lo de Tequila”.
Esto que expresó el gobernador Rocha Moya es lo más sincero que le he escuchado, tal vez, algunos lo vean cómo broma; sin embargo, vean cada entrevista que le hacen o en su Semanera, ahí está la auténtica realidad del gobernador y su equipo.
Y en Sinaloa, la explicación más profunda que tenemos es que el atentado a los diputados, como el secuestro de los mineros, los responsables son los Chapitos, esto fue todo lo que dijo Omar García Harfuch, titular de la seguridad pública federal.
¿Hasta cuándo terminará esta violencia?
La verdad no tenemos una respuesta, si no hay una explicación de qué sucede en hechos reales, es casi imposible que podamos saber cuándo terminará esta violencia y me quedó con la respuesta del general Jesús Leana Ojeda, comandante de la Tercera Región Militar, que declaró en septiembre de 2024, que la paz en Sinaloa depende de que los grupos antagónicos- Chapos y Mayos _ dejen de enfrentarse entre sí.
En esta realidad que están viviendo los miles de sinaloenses, lo que dijo el general Leana Ojeda, todos los días cobra más valor, debido a que el gobierno no esta dispuesto a terminar esta guerra entre narcos, hasta que ellos se maten entre ellos.
Y la cruda realidad es que mientras las autoridades norteamericanas sigan dejando pasar armas para armar los criminales en Sinaloa y en otras entidades, el destino de paz en Sinaloa esta muy lejos del alcance. ¿Meses o años?
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