BRECHANDO
19-11-2025
Antonio Quevedo Susunaga
La política neoliberal está acabada, los partidos de oposición se encuentran enterrados para las futuras contiendas electorales y la derecha y la ultraderecha están intentando llevar a cabo en México la violencia política fascistas, que tampoco tendrá éxito.
En México, la violencia política fascista tiene sus antecedentes históricos entre guerras del siglo XX, con la aparición de movimientos de extrema derecha y ultranacionalistas que adoptaron ideologías cercanas al fascismo europeo.
El Partido Fascista Mexicano en 1922-1923, que es la primera manifestación que tenemos conocimiento, inspirada por el fascismo italiano, aunque su vida fue muy corta y no tuvo impacto significativo en México sólo hubo algunos debates en las Cámara de Diputados.
El otro antecedente son las Camisas Doradas, de Acción Revolucionaria Mexicana, fundados en la década de 1930, que se integraron grupos paramilitares ultranacionalista y anticomunistas y se caracterizaron por sus acciones violentas, ataques a inmigrantes chinos y judíos y confrontaciones físicas con sindicatos y grupos de izquierda. Ahora su similitud son las camisas negras de la pasada marcha.
El otro antecedente fue La Unión Nacional Sinarquista fundada en 1937, que se caracterizó por ser una organización de masas católicas, con una ideología cercana al falangismo español y al fascismo.
Otro hecho es que hubo simpatías durante la Segunda Guerra Mundial por la potencia del Eje, aunque el gobierno de aquél entonces se alineó con los Aliados.
La realidad histórica, la violencia política con características fascista en México ha estado asociada a movimientos anticomunistas, impulsados por ultranacionalistas y católicos conservadores, que surgieron como una reacción al estado posrevolucionario.
La última marcha, que se realizó la semana pasada en México, fue financiada por la derecha, la ultraderecha, poderosos empresarios en México que intentan quitar el gobierno de Morena y sacar a la presidenta Claudia Sheinbaum, que contrataron a sujetos que acudieron a crear graves problemas violentos, que fueron detenidos, sometidos a procesos y seguramente serán obligados a decir quién les está pagando o quienes los contrataron.
En esta ocasión los panistas y los priistas, cometieron el grave problema de dejar un rastro muy evidente de su intención de crearles problemas al gobierno y están enredados con las acciones ilegales.
Las acciones que están impulsado la derecha y la ultraderecha, junto con el PAN y el PRI, lo único que están ganando un gran repudio de los más de 80 millones de mexicanos que están apoyando al gobierno de Claudia Sheinbaum.
La ultraderecha que hace política a través del PAN y el PRI, se quedaron sin propuestas políticas favorables para los millones de mexicanos, que son bien atendidos por el gobierno de Morena, que encabeza Claudia Sheinbaum.
El otro ángulo es que se deja ver la mano fascista de los Estados Unidos, que está usando a la derecha y la ultraderecha en México, que de alguna manera les dan seguimiento a las consignas del presidente Donal Trump.
Las declaraciones de la senadora Lily Téllez, es un claro ejemplo, que no debería descartarse la posibilidad de acusarla de traición a la patria. El otro que se está ganando esta misma posibilidad es Alejandro Moreno, que ha cometido excesos de corrupción y políticos en contra del país.
En las elecciones intermedias, con estas marchas violentas que están promoviendo, obviamente que sus posibilidades de triunfo estarán peor que nunca, debido a que los mexicanos no están de acuerdo con estos métodos políticos, empleado por el PAN y el PRI y sus financiadores de la derecha y la ultraderecha.
antonioquevedosusunaga@gmail.com
¡Síguenos en nuestras redes sociales y entérate de todo lo que sucede!
Facebook: antonioquevedos

