BRECHANDO
10-03-2026
Antonio Quevedo Susunaga
!8 MESES DE MIEDO Y VIOLENCIA
En Sinaloa, una madre realizó una protesta ayer frente al Congreso del Estado con muñecos que escenificaron los muertos, con la intención de manifestar su indignación, ya que desde hace 18 meses de guerra entre Chapos y Mayos, desde ese entonces no sabe dónde está su hijo.
Esta guerra se ha caracterizado por arrastrar un ambiente de muerte, de dolor y de tristeza en Sinaloa.
Los sinaloenses siguen esperando que las fuerzas armadas, ejército, marina y Guardia Nacional, hagan lo mismo que hicieron con la captura del Mencho en Jalisco, que prácticamente en tres días, terminaron con ese grave problema de violencia.
El presidente de los Estados Unidos, sigue aparentando que está combatiendo a los narcotraficantes de América Latina, mientras en su país existe el número más grande del mundo de drogadictos, que siguen recibiendo las drogas que les llegan de estos países.
El llamado que le ha hecho la presidenta de México, en repetidas ocasiones a Donald Trump, que ayuden evitando que ingresen armas de Estados Unidos a México para armar a los criminales organizados, que al parecer dichas armas salen de las fábricas del ejército de aquél país.
La crisis de violencia en Sinaloa, han dejado 2500 homicidios en estos 18 meses , solo en el 2025, hubo oficialmente 1663 asesinatos.
Las organizaciones civiles han denunciado que al menos 79 menores de edad han sido asesinados, en el caso de los desaparecidos, ascienden a más de 2400, según los grupos en búsqueda.
Los niveles de violencia en Sinaloa siguen muy por encima de los indices desde que se inició la guerra hace 18 meses.
Es importante destacar que la situación más crítica la han vivido los habitantes de Culiacán, Mazatlán, Navolato, Guasave, Mocorito, entre otros.
En esta guerra ha habido 169 policías asesinados, que hasta el momento hay amenazas a dichos elementos que están a la defensiva, dado que sigue habiendo persecuciones y asesinatos.
El daño que están viviendo los sinaloenses no tiene comparación; sin embargo, después de estos 18 meses de violencia continua no se advierte cuándo las autoridades decidirán terminar con esta pesadilla.
La realidad es que las tendencias hacía a la baja en la violencia, que las autoridades han reportado, los sinaloenses no perciben que haya un cambio en el ambiente de violencia.
A esto hay que agregar que en Sinaloa se han robado alrededor de 10 mil vehículos, que muchas veces las aseguradoras se resisten a pagar argumentando recursos legales.
A este ambiente de violencia en estos 18 meses, hay que agregar que los habitantes de la sierra, han sido desplazados por el miedo a sufrir las agresiones de los grupos que se enfrentan por el territorio, originando miles de desplazados de Badiraguato, Concordia, Cosalá, San Ignacio, entre otros municipios.
El asunto es que muchos de los familiares en la entidad no han podido localizar a sus desaparecidos, que son arriba de 1500, cuyas autoridades federales y estatales no han contribuido a su búsqueda.
A este clima de violencia y miedo, hay que agregarle que la economía de Sinaloa está por los suelos, se empieza a registrar un elevado desempleo, por el cierre de miles de negocios que seguramente no abrirán en la entidad, debido a que no hay condiciones para seguir invirtiendo en actividades productivas.
Este sexenio del gobierno estatal ha sido un desastre para Sinaloa, la gente espera que no se vuelva a repetir a partir del 2027 y que no vayan a repetir políticos que se identifican con los grupos del narco.
Los grupos violentos Mayos y Chapos, saben que han acabado con Sinaloa y que pueden correr el mismo futuro que corrió el Mencho, razón por la cual, deberían actuar con más inteligencia.
antonioquevedosusunaga@Gmail.com

