“Además del COVID-19, Tienes Otros Enemigos. Cuida tu Vida de Ellos”

Cuídate del que con su nota sólo busca dinerito o del “político” enfermo de poder. Ante estos dos enemigos: incrementa el autocuidado.

Los problemas que se presentan traen detrás de ellos una serie de eventos y circunstancias que cada día los hace más complejos y, su solución, se encuentra en armonizar los diferentes elementos que contribuyen a la misma utilizándolos de la manera correcta en tiempo y forma, lo que obliga a ver el origen aun cuando estemos en contención transitoria, paliativos o solución definitiva.

Pero nos encontramos con la cruda realidad que nos enfrenta al ser en lugar del deber ser, así que en esto de enfrentar la pandemia hay de todo y un poco más que en la botica.

Varios medios de comunicación resaltan el hecho de que se regatean y violan diversos derechos humanos al restringir inclusive el libre tránsito dentro de una población, ya no se diga entre entidades federativas y es debido a que los gobernantes de este surrealista país y muchos legisladores no atienden que deben de existir los estados de excepción debidamente expresados en la Ley.

Durante años he pretendido que ello se suceda y refleje en la ley, sea por violencia desmedida, delincuencia imparable, desastre natural, epidemia y otras razones que perfectamente actualizan la necesidad de restringir algunos derechos de las personas en determinadas regiones del país o en el territorio nacional completo, en beneficio del colectivo, sin embargo, los legisladores que hacen mayoría y los gobernantes (en turno) en el poder tienen años siendo chiquitos, muy chiquitos para la empresa otorgada y, si a eso le agregamos segmentos importantes de la población sumidos en la ignorancia y acostumbrados a que les digan que hacer en casi todo y solo extender la mano para las dádivas el problema se agudiza y, ahora, en tiempos en que los gobernantes buscan los diez minutos de aplauso, y, otros, enfermos de poder buscan ser electos el año entrante, se aparecen algunos comunicadores que quieren que las cosas sólo sean como ellos dicen y, hoy critican y mañana halaga la misma conducta, aun cuando en su línea editorial digan otra cosa.

El ejemplo más claro de los comunicadores mencionados es con la disposición de cerrar negocios, pero exigir o presionar la venta de cerveza. Por un lado, critican que se suspenda la venta de cerveza, pero por otro callan con la disposición del cierre de negocios o empresas consideradas a juicio de quien le dio la gana como no prioritarias y, además, se quejan de los muertos y violencia intrafamiliar en incremento a pesar de la pandemia. Mejor que digan que quieren echarle gasolina al fuego y que ese es su negocio ¿Las vidas? Les valen madre.

El argumento leído o escuchado en muchos medios y notas de prensa, radio, redes o televisión, fue que el mercado negro ahí estaba y sólo era negocio de delincuentes. A esos “comunicadores y directores de medios” de los más variados tipos en la comunicación que defendieron y “presionaron” para que se pueda vender cerveza (es el ejemplo) les digo que entonces permitan que no sean nomás los delincuentes asesinos los que puedan matar pues en ello llevan millonarias ganancias, y entonces déjense de estupideces y que cualquier persona pueda portar un arma, sin tanta corrupción y enredos legales del “ejercito” y ley, así como los delincuentes en la procuración e impartición de justicia, sí, un arma, de perdida para su defensa personal. Total, ahí están los del negocio.

En el caso de la venta de cerveza no nada más no atienden a la parte antropológica y real de nuestra sociedad (sinaloense) famosa por el alcoholismo cervecero (incluyo a los que no saben que están enfermos y se dicen tomadores sociales [cada fin de semana o cualquier festejo o causa alcoholizados])), sino también por las balaceras a cualquier hora del día, en sepelios, en onomásticos de deceso de algún amigo, lo que haya sido, pero lo más seguro es que lo que buscan es el premio monetario de la caja del gobierno o cualquier otro favor o dispensa que les mejore el ingreso a sus bolsillos.

Esos hipócritas “comunicadores o directivos de medios” que se contradicen varias veces al día con sus encabezados, pies de fotos, entrada de nota o lo que sea, en su lógica, el desmadre les incrementa sus ingresos y usan a los que van en “pos” de la nota aun cuando pongan en riesgo su vida. Mejor dejen que cada quien haga de su vida un papalote y no jodan.

Pero el derecho de aquél termina en el momento en que trasgrede el mío, el derecho individual termina cuando pone en riesgo el derecho colectivo y, en este caso, es la vida.

Está de por medio la vida de muchos que, sin ser culpables de su ignorancia o situación precaria, en cualquiera de sus manifestaciones (económica, salud, vivienda, edad), los están exponiendo y nos están exponiendo a todos a un contagio que nos llevara, muy probablemente, a la muerte.

Los que no tienen madre (en mi derecho me permito usar la expresión coloquial), porque hay niveles, son los servidores públicos cuya responsabilidad laboral no es responsable de las acciones emprendidas para detener la pandemia y andan queriéndose mostrar dadivosos y preocupados por los “más necesitados” valiéndoles madre su jefe y lucrando con la necesidad del fregado y, lo peor, es que hay quienes les aplauden ¡Que poca madre!

Esos burócratas que se la dan de políticos, pero que para mí son delincuentes en potencia (tal vez algunos ya lo sean) mandan los siguientes mensajes a su jefe y compañeros de áreas sustantivas responsables de detener los contagios o atender contagiados y no mueran:

Al jefe: Me vales madre y hazle como quieras. Si me contagian a mi o mis allegados me haces víctima, aunque yo haya sido el “hulero”. “Me tienes que atender y que se chinguen otros sin palancas. A mí, me das cama, o me atiendes, y bien, en la casa”.

A sus compañeros de la Secretaria de Salud y hospitales del sector privado: Me vale madre tu vida, tu esfuerzo y tus llamados a que nos quedemos en casa. “Yo soy influyente” “ustedes son unos enfermos y yo seré gobernador tope donde tope y las vidas que cueste”.

¡Muchas gracias y sean felices!

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@m_cardenasf

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