BRECHANDO
05-02-2026
Antonio Quevedo Susunaga
DETENCIÓN DE LOS CHAPITOS
La presencia de Omar García Harfuch, titular de la Seguridad Pública en México, el día de ayer estuvo en Culiacán, aunque no hubo una información importante para los medios de comunicación, su visita tiene mucha significación, debido a que la única salida, después del atentado a los diputados y el secuestro de mineros, es la detención de los Chapitos.
En Sinaloa no hay nadie poderoso que se convierta en un intocable, el poder que tiene el gobierno federal está muy por encima de cualquier capo del narcotráfico y los Chapitos y los Mayos, todavía les hace falta crecer para llamarlos Capos, son delincuentes violentos.
Es mi impresión, el gobierno de México no los ha detenido, seguramente porque están siguiendo un guión de inteligencia militar, en donde están analizando el contexto de una mafia que esta usando el gobierno de Estados Unidos o el presidente Donald Trump para desestabilizar a México, imponer condiciones y elevar a rango de narco-terrorismo a los narcos que comen de su mano. Y también que entre ellos se debiliten.
Es evidente que el gran error de los Chapitos fue secuestrar a los mineros y atentar contra los diputados Sergio Torres y Elizabeth Montoya, que son miembros de Movimientos Ciudadano, estos hechos dejaron al gobierno de México sin salida, sólo la detención de estos jóvenes narcos.
De haber la detención de los Chapitos, que seguramente el mismo día serán enviados a los Estados Unidos, junto con el Mencho y algunos de sus operadores que ya están detenidos, tendrían el mismo camino y final.
Es evidente que el gobierno mexicano, pensó y le dio oportunidad a los Chapitos y al Mayo, que arreglarán sus diferencias, siempre y cuando, no se metieran con los intereses de la población ni con los sectores políticos, debido a que el gobierno no quiere ninguna “clase de ruidos” en las elecciones intermedias del 2027.
A Sinaloa, envió el gobierno una clara señal que los Chapitos y los Mayos la deben saber leer muy bien, aumentó el número de militares y de grupos especiales que son expertos en rastreo en zonas urbanas y la sierra, pero si no son suficientes para capturarlos, la pregunta es cuántos soldados más pueden enviar, la respuesta es los que necesiten.
El día de ayer no hubo ninguna información significativa, tampoco creo que le hayan comentado información relevante al gobernador Rubén Rocha Moya, que es claro que le han dejado de tener confianza y más en éste tema relacionado con los Chapitos y Mayos.
Es muy posible que junto a las autoridades mexicanas están operando especialistas de Estados Unidos, que traen equipo y usan su tecnología, que aunque vivan en cuevas pueden localizarlos.
La verdad es que el tiempo se les acabó a los “narcos en guerra”, debido a que las reglas del juego las violaron y el gobierno entró a tomar su decisión.
La realidad es que en esos negocios del narco, se caracterizan por haber siempre traidores, gente que tiene un precio y esa característica la conocen quienes encabezan estos grupos, hasta un familiar puede entregarlos.
Es evidente que no es gratuito, que el gobierno federal, haya blindado las zonas urbanas con una gran cantidad de presencia militar o de fuerzas armadas, no dejando ninguna posibilidad para que haya una respuesta de los grupos violentos, que en caso de hacerlo, terminarían sometidos.
El atentado a los diputados y el secuestro de los mineros, le dejaron muy en claro a las autoridades federales, que es el momento de poner un alto a esta violencia desenfrenada, de lo contrario, puede enfrentarse a hechos que pueden salirse de control en los próximos procesos electorales.
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