BRECHA
19-01-2026
Antonio Quevedo Susunaga
LA OPOSICIÓN DEJÓ DE DEBATIR
En la próxima reforma electoral, en donde estarán en juego las plurinominales, el financiamiento a los partidos, el fuero a legisladores, gobernadores y presidente de la república, veremos a una oposición que dejó de debatir para dedicar sus esquemas a ofender y descalificar.
La Cámara de Diputados y Senadores dejaron de ser las tribunas de los debates públicos, en donde se analizaron los pro y los contra de las iniciativas de Ley, desde hace algunos años estamos viendo, que los opositores perdieron el rumbo, no sólo se alejaron de los electores, sino que dejaron de debatir con propuestas en las tribunas legislativas.
Hay una idea muy cercana a lo que la presidenta establecerá en su iniciativa de Reforma Electoral, que entregará a los órganos legislativos y sin embargo, los dirigentes de los partidos y los legisladores de oposición, no se han interesado en proponer algunas contra propuestas, sino a descalificar con señalamientos como “La Ley Maduro”, la propuesta de la dictadura, entre otros señalamientos que durante los 100 años que gobernó el PRI, jamás se hizo una referencia de ese tipo, de que fueran señalados los priistas de dictadores.
En 1990 el escritor Mario Vargas Llosas, dijo que el PRI era una “Dictadura Perfecta”, debido a que el PRI no dependía de un sólo caudillo, sino de una maquinaria institucional, que durante 71 años seguidos mantuvo el poder en México.
Durante muchos años vimos que “el Dedazo” fue la forma de elegir al candidato presidencial, principalmente por el presidente enturno y nadie veía mal dichas formas de proponer el relevo, como el “Tapado o el Caballo Negro”, sino embargo, ahora que fueron despojados de ese poder, la “dictadura ya no es perfecta”.
En la época de los gobiernos priistas no hubo nunca debates, prácticamente un sistema político aplastante, que no permitía que hubiera una oposición o descidencia, que en caso de existir era descalificada.
La cruda realidad es que el problema es que el sistema es el corrupto, que durante muchos años perduró, la realidad es que el presidente Enrique Peña Nieto, quiso justificar el grave problema de corrupción en México, diciendo que “el que no tranza no avanza”, que esto era “una cultura”, esto no es cierto, lo que era el sistema – gobierno priista o el estado corrupto.
En éste 2026, estamos viendo que los partidos de oposición, no sólo están derrotado, perdieron el poder, fueron desplazados de las gubernaturas, de los poderes legislativos y se les arrebató el discurso que convence a los millones de mexicanos, que están respaldando al presidenta Claudia Sheinbaum.
Es evidente que la oposición llegará a los órganos legislativos en éste próximo mes de febrero, sin argumentos para debatir, de confrontar las propuestas de la presidenta con otras propuestas, sino que se advierte que usará el estilo ofensivo, difamatorio y descalificativos para tratar de mantenerse en la opinión pública, pero eso no le servirá para nada.
La cruda realidad es que el PRI, se enfrentará a uno de los más grandes riesgos, que puede perder el registro en las elecciones del 2027. En el caso del PAN, puede desplomarse su votación y dejarlo fuera de los órganos legislativos. Y Movimiento Ciudadano, que en las elecciones pasadas solo ganó una diputación es posible que ahora el riesgo que corra será mayor.
La cruda realidad es que los mexicanos no quieren que el gobierno le siga regalando dinero a los partidos, deben ganarse el financiamiento con votos en el sistema de partidos.
Las diputaciones plurinominales deberán ganarlas con porcentajes de la votación, debido a que no deben recibir más diputaciones de regalo.
Y el fuero que tienen diputados, senadores, gobernadores y presidentes de la república, debe desaparecer y ser como cualquier ciudadano.
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