BRECHANDO
24-02-2026
Antonio Quevedo Susunaga
¿QUIÉNES SIGUEN?
En todas mis columnas siempre he sostenido y reconocido que las fuerzas armadas de México, el ejército y la marina, tienen un poder muy superior a cualquier cártel o grupo delincuencial que opera en México, con el abatimiento del “Mencho”, mostraron esta capacidad que los mexicanos celebran y admiran.
El “Mencho”, que se inició con la banda de los Valencia, que operan en Michoacán, se convirtió en el narco más poderoso del mundo, con un “sicarios que lo protegía”, pero que nunca van a superar el ejército mexicano, que ahora vemos con mucho orgullo que seguramente está operando una inteligencia militar respaldada con tantos avances tecnológicos.
En mayo de 2016, Estados Unidos lo tenía en su lista de fugitivos más buscado y requerido por un tribunal de Texas; en agosto del 2018 la Fiscalía General de la República ofreció 30 millones de pesos de recompensa por información que llevará a la captura del Mencho y Estados Unidos 15 millones de dólares.
El seguimiento que hizo el ejército, a través de inteligencia militar para entrar en la red del Mencho, esto dice todo, debido a que tiene la manera de entrar a la red de cualquier narco que haya en México. Esta información le permitió planear con toda esta información para detenerlo, que ante la respuesta que tuvieron, el ejército respondió la agresión y terminó muerto.
El 20 de febrero ubicaron a una persona de confianza de una de las parejas sentimentales del Mencho,, que se reunió con el Mencho en Tapalpa, Jalisco. En ese lugar se planeó la operación de las fuerzas especiales y de reacción inmediata, que dijeron “vamos por él”.
¿Quién sigue?
Esta es la pregunta que tiene mucha resonancia en Sinaloa, en donde las fuerzas armadas no han querido masacrar a los grupos de jóvenes que los narcos contratan como sicarios para matarse entre ellos, entre sus socios y amigos.
En Sinaloa, están los hijos de los narcos, Los Chapos y los Mayos, que deben “poner sus barbas a remojar” con estas medidas que está realizando el ejército, que no ha querido entrar en su “guerra de venganzas y de odio”.
Los jefes de los cárteles y bandas del narco, deben pensarla muy bien, debido a que como lo dijo el secretario de la defensa nacional, que la “fortaleza del Estado Mexicano no hay duda”.
Es posible que el gobierno mexicano considera, que si los Mayos y los Chapos, deciden parar la violencia en Sinaloa es posible que puedan salvar sus vidas o de lo contrario, tendrán el mismo final que el Mencho o el final del Chapo Guzmán y el Mayo Zambada, Caro Quintero, Miguel Félix Gallardo, el Guero Palma o Coronel, simplemente vean como están terminando sus vidas.
Hay que reconocer que la decisión de Claudia Sheinbaum, es muy relevante la aclaración que hizo, “no hay un guerra contra el narco”, estamos exigiendo que se cumpla con el orden Constitucional.
Los miembros del Cártel Nueva Generación cometieron un grave error, al bloquear carreteras y accesos a poblaciones urbanas, esto significa que el ejército desde ayer mismo tiene identificados a dónde están los grupos del Mencho.
Las fuerzas armadas de México, en el momento que se decida detener a los Chapos y al Mayo, no hay duda que lo puede hacer de inmediato.
¿Usted cree que el ejército sabe dónde están escondidos los hijos del Chapo? ¿O dónde está el Mayito Flaco?
La delincuencia en México, debe entender que el Estado Mexicano tiene una fortaleza indiscutible, que tiene el poder para desactivar cualquier organización o detener a cualquier delincuente que ponga en riesgo la vida de los mexicanos.
El otro ejemplo, el Tuly el brazo derecho del Mencho, el ejército lo tenían ubicado que estaba dando las órdenes de matar soldados desde El Grullo Jalisco, mandaron a buscarlo y terminó ejecutado, como al mismo Mencho.
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