BRECHANDO
12-03-2025
Antonio Quevedo Susunaga
El gobierno federal no debe dudar de abrir las investigaciones contra todos aquellos gobernadores que tienen las manos ensangrentadas en su relación con el narco, es el caso Silvano Aureoles Conejo, de Michoacán, que es investigado por robo al erario y su relación con narco; como también ahora será investigado Enrique Alfaro como gobernador relacionado con el centro de exterminio más espantoso de México; el otro ex gobernador en la lista negra por su relación con el narco de Sinaloa y Colombia, Francisco García Cabeza de Vaca, ex gobernador de Tamaulipas.
En esta lista de ex gobernadores y gobernadores, no podemos dejar de anotar al gobernador Rubén Rocha Moya, que trae sus manos sucias con el narco.
La Fiscalía General de la República debe abrir sus investigaciones en contra de dichos políticos, que se llenaron las bolsas de dinero con su relación con el narco, que fueron cómplices.
Los hilos de la investigación para dichos gobernadores son múltiples, por un lado es su negocio con el narco y por el otro es saquear las arcas públicas, de los gobiernos que dirigieron y que sacaron dinero para convertirse en multimillonarios.
Los datos o evidencias que han revelado de Silvano Aureoles Conejos, de su familia, hermanos e hijos, todos deben estar en la cárcel por ratas.
Ahora estamos viendo horrorizados como han descubierto en Jalisco, un Centro de Exterminio, en donde al parecer las autoridades estatales encabezadas por Enrique Alfaro, están involucradas.
En el caso de los panistas, el caso más evidente es Francisco García Cabeza de Vaca, que está metido hasta el cuello, como al parecer su hermano y su familia, contra las que debe proceder la Fiscalía General de la República.
El otro ex gobernador de Guanajuato, que debe ser investigado por su relación con el narco que tiene secuestrado dicho estado es Diego Sinhue, debido a que dicha entidad es un centro que opera con toda impunidad el narco, como debe haber otros funcionarios como el ex fiscal estatal de esa entidad.
En el caso de Sinaloa, en donde los sinaloenses somos víctimas de una guerra entre Mayos y Chapitos, que han dejado alrededor de mil muerto y más 1200 desaparecidos, en donde presuntamente los Chapitos contaron con la complacencia de Rubén Rocha Moya para instalar cámara, usar el estado para agarrar más poder y cometer el desastre que tiene a la entidad en la lona en su economía, el robos de vehículos, como el secuestro y las miles de familias que perdieron los espacios públicos por dicha violencia.
Las autoridades federales deben actuar en contra de los Chapitos y los Mayos, acabar con esta guerra absurda y éste poder que se apoderó de la entidad.
La investigación contra los exgobernadores debe ser una acción que el gobierno federal deberá dejar correr, en la medida que las complicidades surjan, debido a que muchos tienen que ver con esta delincuencia.
En México no es un secreto que hay 16 ex gobernadores investigados por su relación con el narco, entre ellos, Javier Duarte, entre otros hay 16 investigados y otros prófugos, otro personaje es César Duarte, ex gobernador de Chihuahua; Roberto Borge, de Quintana Roo; Tomás Yarrington, de Tamaulipas; Andrés García Granier, de Tabasco, entre otros.
La lista es enorme de aquellos gobernadores que se hacen de la vista gorda para dejar operar a las bandas del narco, que se verán exhibidos una vez que el gobierno de los Estados Unidos, los señale.
Es evidente que en esta lista, que encabeza Genaro García Luna y el expresidente Felipe Calderón, éste último debería estar en la cárcel por sus nexos y complicidades, es una vergüenza que haya sido presidente de México.
antonioquevedosusunaga@gmail.com
¡Síguenos en nuestras redes sociales y entérate de todo lo que sucede!
Twitter: @BrechaAntonioQS
Facebook: antonioquevedos

