LOS HECHOS NO MIENTEN

El gobierno de Andrés Manuel López Obrador, con toda su estructura de salud, como los 32 gobernadores y los alcaldes, no deben dudar en ningún momento en echar andar todo un programa nacional de salud para atender la obesidad, la diabetes, la hipertensión, entre otras enfermedades que son la causa principal de muerte del coronavirus.

La Organización Mundial de la Salud considera que en México se elevará el número de muertes por el coronavirus debido a que es una población mayor de 60 años, que tiene el riesgo de padecer hipertensión, diabetes y la gran cantidad de obesos que hay, desde jóvenes hasta adultos.

Es importante destacar que el gran problema que enfrentamos en México, que el 30 por ciento de la alimentación de los mexicanos son alimentos chatarra, que seguramente tendremos que agregarle otro porcentaje porque muchos de los alimentos que se distribuyen en el país, tiene un etiquetado impreciso y falso, con relación a los contenidos.

Los tres niveles de gobierno, deben destinar todo su esfuerzo a orientar su tarea a mejorar la alimentación en México, a buscar que la gente deje de comer alimentos chatarra y los gobiernos no deben escatimar esfuerzo para ello, debe ser una prioridad de la seguridad nacional de nuestro país.

Es importante que el gobierno ponga atención a la Norma Oficial 051, que la Concamin ha peleado para que se posponga tres años el nuevo etiquetado; sin embargo, no debe admitirlo el gobierno porque los etiquetados en su gran mayoría son mentirosos o engañan a los consumidores, razón por la cual, se ha multiplicado la obesidad y la diabetes.

La mala herencia que nos dejaron los gobiernos priistas y panistas, es que nunca se preocuparon por la alimentación de los mexicanos; sin embargo, en esta ocasión los gobiernos estatales, cada gobernador debe ser responsable de la alimentación de sus ciudadanos, de hacer campañas para bajar la obesidad, y a través de sus instituciones de salud, saber quién tiene diabetes y quién tiene hipertensión, esa será la mejor manera de prevenir muchas enfermedades y reducir las carretadas de dinero para sostener las clínicas y hospitales.

En las escuelas públicas deberán obligarse a quitar los refrescos, los alimentos chatarra y que haya una orientación a los padres de cómo alimentar a sus hijos.

Los gobiernos panistas ignoraron la información que tenían en sus manos de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición del 2012 en donde 55.3 millones de mexicanos tenían sobrepeso u obesidad, mientras que el 9.2 por ciento de la población tenía diabetes, y lo más lamentable que no tomaron las medidas al respecto para atender esta población.

El dato que se tiene es que el doctor José Narro Robles en el 2016, declaró la emergencia por diabetes mellitus, al registrarse 105 mil muertos relacionas con esta enfermedad y el 2019, hubo 11 mil casos más de muertes.

En el 2019 el gobierno federal sabía que tenía en el país 15.2 millones de mexicanos hipertensos y no hizo un trabajo preventivo y de atención al respecto.

 

 

EN PLENA PANDEMIA

 

 

La pandemia del coronavirus, trajo reacciones de inconformidad de los gobernadores, argumentado que los recursos que tienen no son suficientes para atender la pandemia, que el gobierno federal de Andrés Manuel López Obrador no informa con veracidad, como tampoco hay un plan del gobierno federal para atender la emergencia sanitaria en los estados.

Es evidente que atrás de estas manifestaciones de inconformidad, esta una postura política de esos gobernadores, porque pertenecen a un partido diferente y le han intentado hacer el “caldo gordo” al gobierno de López Obrador al señalarlo que no está haciendo bien su trabajo.

Es posible que algunos de los gobernadores que están pidiendo más dinero al gobierno federal, quieren sacar una buena raja, quieren aprovechar la pandemia para obtener alguna ganancia económica con las compras, razón por la cual, quieren el dinero, pero no los materiales médicos que está adquiriendo el gobierno federal en China, Estados Unidos y otros países.

Y como el gobierno de López Obrador no “esta manco”, le ordenó a Santiago Nieto abrir las investigaciones en contra de ex funcionarios del gobierno de Enrique Peña Nieto y de Felipe Calderón, encargados de la salud, las averiguaciones son por presunta corrupción con farmacéuticas.

El tema es multimillonario, debido a que dichas empresas recibieron pago del gobierno mexicanos por 83 mil millones de pesos y presentan pérdidas fiscales por 416 millones de pesos, lo que se deduce que hay un fraude fiscal.

Los gobernadores no pueden evadir su responsabilidad, son los responsables de la seguridad, la salud y el bienestar de la población de sus estados.

 

 

BRECHANDO

 

 

…La Universidad Autónoma de Sinaloa, por tercera ocasión, entregó material para sanitizante de las instalaciones médicas.

…La Secretaría de Salud exige que los negocios de comida cumplan con las recomendaciones sanitarias al respecto.

…El Partido Sinaloense, encabezado por Héctor Melesio Cuén Ojeda, sigue la estrategia de ayudar a las familias de escasos recursos.

…La señora del gobernador Rosy Fuentes de Ordaz, presidenta del DIF estatal, ofrece servicios de salud emocional a la población que lo solicite.

…El dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno, no puede defender el trabajo de Enrique Peña Nieto, que dejó saqueo y fraude en la construcción y en el equipamiento de los hospitales. Pregúntenle al gobierno de Quirino Ordaz Coppel, que no encuentran al secretario de salud del sexenio pasado.

antonio_brecha@live.com.mx

También te puede interesar