BRECHANDO
06-11-2024
Antonio Quevedo Susunaga
La violencia exterminadora de los narcos en Sinaloa, anuló el trabajo y representación del gobernador de Morena, Rubén Rocha Moya, que su presencia le está haciendo daño a los sinaloenses porque ha perdido la capacidad de contribuir a la paz.
Los ejemplos sobran, primero queman el restaurante La Chuparrosa Enamorada, un lugar campestre ícono de Culiacán y para coronar la violencia, asesinan con toda la alevosía al propietario y empresario restaurantero, Jorge Peraza.
Este hecho habla del gran vacío de autoridad que existe en Sinaloa, en donde quedó de manifiesto que las autoridades estatales están rebasadas y no logra proteger a los ciudadanos.
Los reportes que han hecho los ciudadanos es que desde hace tres días hay presencia de gente civil armada en esa zona de Bacurimí y Bellavista, incluso en pleno día y las autoridades no se han dado cuenta.
Los informes extraoficiales es que ayer, hubo problemas serios de bloqueos en las carreteras de Cosalá a la internacional; hubo un narcobloqueo a la altura de Higuera de Abuya; como también a la altura de El Salto, en donde aseguran que fue retenido un autobús con todos los pasajeros.
Y como si esto fuera poco, los funcionarios de Rocha, le siguen echando leña a la hoguera, en el conflicto de la Universidad Autónoma de Sinaloa, en donde el doctor Jesús Madueña, rector legal de la UAS y Robespierre Lizárraga, se han fajado como universitario, sacando la casta y haciendo sentir que es un “orgullo ser universitario”.
Es importante señalar que en la UAS no hay problemas, no hay corrupción, que las acusaciones son “delitos creados” por el gobernador Rocha Moya, esto lo han demostrado los jueces federales que han amparado a la UAS y a los universitarios.
Y lo menos que hay que exigirle a Rocha, que sea respetuoso de la “autonomía universitaria”, que deje de agredir con leyes que vulneran este derecho de nuestra máxima casa de estudios.
La violencia de esta guerra de los narcos, están provocando un daño histórico, inolvidable para los sinaloenses, como también vemos que tenemos un gobernador que es señalado por los Mayos de formar parte de esta “guerra” al considerarlo de ser parte de los Chapitos y ser la parte gobernante de Morena en Sinaloa.
El partido Morena, tiene una grave responsabilidad al sostener a Rubén Rocha Moya en Sinaloa, que tiene una acusación directa del narco, no es una acusación de los sinaloenses, sino de una parte del poder que está en disputa del poder del control del Cártel de Sinaloa, pero también el control y dominio de la entidad como parte de este poder, que las autoridades deberán regular.
El daño que está provocando la presencia de Rocha Moya en Sinaloa, no es sólo a los sinaloenses, sino a su mismo partido Morena, que no puede convertirse en un partido solapador de políticos que están enredados con el narco, cuando su máxima es la Cuarta Transformación.
La dirigente de Morena, Luisa María Alcalde, conoce muy bien el conflicto que vive Sinaloa, como también las grandes pifias del gobernador Morenista, que se negó a negociar con los universitarios y que en pleno conflicto de violencia que viven los sinaloenses, sigue con esa “doble cara” opinando para prologar un pleito, que llevó a la muerte al maestro Héctor Melesio Cuén, en Huertos del Pedregal, en el mismo lugar donde fue secuestrado el Mayo Zambada para llevarlo a entregar a las autoridades norteamericanas. En esta reunión en donde el Mayo explicó en una carta, que había sido convocado para reunirse con Rocha y Cuén.
La presidenta Claudia Sheinbaum, debe ver el problema de los sinaloenses más allá y por encima de los intereses de los narcos y su violencia para quedarse con el “control de la plaza”.
antonioquevedosusunaga@gmail.com
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