BRECHANDO
23-01-2026
Antonio Quevedo Susunaga
¿QUIÉN SERÁ EN 2027?
Las elecciones del 2027, cuándo Sinaloa tenga que elegir al gobernador que va a sustituir a Rubén Rocha Moya, estos momentos políticos serán los más complicados, debido a que no hay claridad de quién pueda sustituirlo en esta violencia entre narcos, que tal parece, que la inseguridad en Sinaloa se prolongará un año más.
El reto para elegir al candidato a la gubernatura, está más allá de los partidos, debido a que la oposición en Sinaloa está aniquilada y los dirigentes de Morena, están divididos y no se ve que haya aspirantes que estén limpios de complicidades con el narcotráfico.
El estado en donde Morena no tiene certidumbre de nada es Sinaloa, con un trabajo pésimo del gobernador Rocha, que da la impresión que tiene suelta a las policías y la fiscalía de Sinaloa, dejando desprotegidos a los ciudadanos que siguen con miedo salir en la noche, que tienen temor a ser despojado de sus vehículos y estar en el lugar equivocado, como ocurrió con los universitarios que perdieron la vida en un tiroteo en la colonia Tierra Blanca.
El reto más grande es que no hay aspirantes del tamaño que ocupa Sinaloa, debido a que el senador Enrique Inzunza arrastra una pésima imagen, la senadora Imelda Castro no se le ha visto nada que ayude a los sinaloenses en estos momentos de crisis, el resto de los que se mencionan están descartados.
La situación que está viviendo el gobernador Rocha Moya, lo ubica cómo la autoridad que está descartada para que recomiende, para que intervenga en el proceso electoral o que haga visualizaciones para el próximo sexenio.
Es evidente que hay un vacío de autoridad en la entidad, Morena tiene abandonada a la población, están pensando sólo en los cargos que se renovarán en el 2027, como son diputaciones, alcaldías y gubernatura, sin proponer nada para rescatar una población que está pidiendo a grito salidas políticas a esta violencia.
En un intento de lavarse las manos, Morena está pensando dejarse ganar en municipios como Culiacán, Mazatlán y es posible que Los Mochis para soltar lo que ellos consideran municipios que son “una papa caliente” para el 2027.
A Morena en Sinaloa, no le interesa gobernar Culiacán, por ejemplo, a partir del 2027 y dejársela a los partidos de oposición para que ellos se enreden con un electorado lastimado y que ha vivido los peores momentos de la violencia en Sinaloa.
El escenario que más preocupa es que tanto los Chapitos y los Mayos, quieran seguir metiendo las manos en el quehacer político de Sinaloa a partir del 2027, de la manera que lo han hecho.
En relación a los aspirantes a la gubernatura por parte de la oposición o del sector privado, no se ve a nadie que pueda tener la valentía para entrar a competir con nuevos proyectos.
La otra opción es que la presidenta Claudia Sheinbaum proponga algún candidato que se encuentre alejado de los intereses políticos de Rocha, del reflector de los políticos de Sinaloa, que sea capaz y traiga todo un plan del gobierno federal para rescatar a los sinaloenses.
En algunos círculos políticos se habla que puede ser Julio Berdegué, que si viene con el apoyo del gobierno federal, podría ayudar a crear nuevas expectativas económicas y sociales para los sinaloenses.
Lo cierto es que las elecciones del 2027 en Sinaloa son un gran reto para Morena, para la presidenta de la república, que en sus manos esta la responsabilidad de pacificar la entidad, proceder contra los cárteles que siguen operando y darle certidumbre a una población que sigue viviendo bajo el miedo, la crisis de violencia e inseguridad y una economía colapsada.
antonioquevedosusunaga@Gmail.com

