AMARRE DE AMLO

El escenario político para el presidente Andrés Manuel López Obrador es inmejorable para brindar su primer informe de gobierno, al cerrar con “broche de oro” el acuerdo con el sector empresarial encargado de los gasoductos, al lograr disminuir de 12 mil millones de dólares a 4 mil 500 millones de dólares los contratos para construcción de gasoductos.

El presidente está dando un contexto a su informe con videos en donde “canta sus logros y cumple sus compromisos”, al viejo modo de la política priista.

El convenio con el sector empresarial le permite al presidente arribar a su primer año de gobierno con un amarre productivo con el sector empresarial, una fuerza que es la más crítica para el actual gobierno; sin embargo, ese sector expresa un amplio reconocimiento por la renegociación alcanzada, por la creación del ambiente propicio para desarrollar muchos proyectos productivos por el sector privado en el presente sexenio.

El otro aspecto que abre todo un horizonte, según el mismo empresario Carlos Slim, es el arranque de los proyectos de inversión en el sur y sureste mexicano en donde el sector privado tendrá una gran participación.

Los críticos sistemáticos de López Obrador deberán revisar con detenimiento los logros alcanzado en su primer año de gobierno, en el ámbito social, económico y político.

En la seguridad pública, con sus planteamientos el presidente López Obrador les está diciendo a los partidos políticos que el desbordamiento de la seguridad no es un asunto de su gobierno, es un serio problema heredado por Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto.

Con el trabajo político, económico y sus acciones legales en contra de la corrupción, le dejaran listo el camino al presidente López Obrador para actuar con fuerza y una clara hegemonía política en su segundo año de gobierno 2020 y esto significará una preparación para la renovación política en la mayoría de los gobiernos estatales en el 2021.

 

 

COMBATE A LA CORRUPCIÓN

 

 

Los gobiernos estatales y municipales en México no deben esperar que las denuncias por corrupción les lleguen a través de los tribunales, deben interpretar las líneas políticas del gobierno federal, en donde el presidente Andrés Manuel López Obrador dice que una forma de combatir la corrupción es con “el ejemplo”. “El presidente de la república no es corrupto”.

El predicar con el ejemplo, el presidente consideró que, si él es corrupto, toda la estructura tiene la justificación para cometer actos de corrupción, como ocurrió en las administraciones anteriores en el país.

Esto significa que, si el gobernador es corrupto, sus estructuras tendrán una clara inercia hacía la corrupción y el ejemplo vale para las estructuras municipales.

Los datos de los mexicanos son reveladores, hay estudios que indican que el 91 por ciento de los mexicanos no confía en los partidos políticos; el 83 por ciento de los mexicanos no confía en los legisladores; hay el uso de las relaciones personales o familiares para obtener contratos públicos; como también hay sobornos a políticos de alto nivel, como estamos viendo el caso de Pemex, Odebrecht y la Estafa Maestra, entre otros actos de corrupción en donde aparecen altos funcionarios implicados.

El otro dato relevante es que, en el sexenio de Enrique Peña Nieto, la corrupción en los estados del país se disparó al máximo, un hecho propiciado por el mismo gobierno federal.

Los casos más evidentes de la corrupción en Veracruz, con Javier Duarte y Miguel Ángel Yunes; en Sonora con el panista Guillermo Padres y en la gran mayoría de los estados de Chihuahua, Durango, Aguascalientes, entre otros.

El trabajo en los estados contra los hechos de corrupción es una tarea que no podrán posponerla, deben actuar con eficiencia contra los presuntos responsables, con actos grandes, medianos o pequeños, todos deben ser castigados.

Los gobernadores, los legisladores y alcaldes deberán poner el ejemplo, el estudio de María Amparo Casar, es muy objetivo al registrar que 91 por ciento de los ciudadanos perciben como corruptos, a los partidos políticos y sus organizaciones; en el caso de las policías, el 90 por ciento; a los funcionarios públicos el 87 por ciento los consideran corruptos; al Poder Legislativo, el 83 por ciento y al igual que al Poder Judicial. Estos son los datos de lo que los mexicanos piensan.

 

 

BRECHANDO

 

 

…Los partidos políticos se enfrentarán a una fuerte resistencia política de los electores mexicanos en el 2021 porque consideran que sus organizaciones y los políticos son corruptos.

…Las mismas acciones que están tomando en el gobierno federal para limpiar de corrupción el Poder Judicial, se debe aplicar en Sinaloa y en todos los estados, sus tribunales no son confiables.

…Y el aspecto critico lo cargan los diputados locales, que además de tener la imagen de corrupto, son señalados por flojos e ineficientes, aspectos que serán calificados nuevamente por el electorado en la próxima elección.

…La renovación urgente que debe aplicarse es en las policías, el 90 por ciento de los mexicanos no les tiene confianza, creo que es en donde más trabajo deben realizar gobernadores y alcaldes.

antonio_brecha@live.com.mx

También te puede interesar