EL PRI Y PAN ACABADOS

BRECHANDO

26-07-2022

Antonio Quevedo Susunaga

El delegado del PRI en Sinaloa, Enrique Benítez, no tiene fecha para convocar a la integración de la nueva dirigencia estatal, porque tiene en sus manos un partido fracturado, desmembrado, aliado oficialmente al PAN y extraoficialmente a Morena.

El mismo delegado Benítez, dijo que los derechos políticos de Jesús Aguilar Padilla, “están a salvo”, en realidad nunca se ha cuestionado que sus derechos políticos tuvieran en duda, lo cierto es que no está siendo tomado en cuenta por el dirigente nacional del PRI, Alito Moreno.

A Jesús Aguilar no se le puede responsabilizar oficialmente de haber entregado al PRI a Rocha Moya o a los dirigentes de Morena, aunque en la práctica sí es una realidad.

El otro aspecto que el delegado Benítez debe reconocer que el PRI en Sinaloa, está bajo cero, porque hay interesados en tener de esa manera al PRI, seguramente tienen algunos beneficios.

El PRI en Sinaloa, la parte oficial del partido, como la parte que se llevaron a Morena, ninguna de estas dos partes del priismo, puede competir contra el Partido Sinaloense.

A estas dos partes, la que esta con Morena, los priistas leales que siguen como militantes auténticos en el partido, los priistas que tuvieron que sumarse a los panistas por las pésimas negociaciones hechas por Alito, como los panistas que prefirieron dejar el partido y sumarse al PAS.

De esta forma han descuartizado al PRI, que entregó el poder a Rocha Moya, que cambió el rumbo del priismo en Sinaloa, más allá que lo pudo o quiso hacer el exgobernador Mario López Valdez, en su ejercicio sexenal.

El PRI jamás volverá a ser lo que fue en Sinaloa, el haber ejercido del poder a plenitud, en donde los gobernadores no compartían el poder con los competidores, y sí lo hacía, como parte de una cortesía política.

Los mismos gobernadores, a partir de Rocha Moya, no concentrará el poder al término de su mandato, el gobernador tiene un poder prestado de Andrés Manuel López Obrador, al término de su mandato, los miembros y lideres de Morena se deben poner vivos porque el “mundo se les puede venir encima”, al no tener líder que es Andrés Manuel López Obrador y Rocha no está construyendo un liderazgo. Menciono a Rocha porque es un político híbrido, un poco de Morena y un poco del PRI. Y un muy poquitito del PRD.

En este escenario, es muy difícil que surja una oposición como la “sueña” el delegado del PRI, Enrique Benítez, contra Morena o Rocha.

El PAN en Sinaloa esta moralmente derrotado, este deshilachado, desmembrado, sus grupúsculos están desintegrados y su dirigente nacional, Marko Cortés, es inexistente en la entidad.

En realidad, el gran problema del PAN en México es igual al que se vive entre los panistas en la entidad.

El PAN en Sinaloa no tiene gran cosa que ofrecer en una alianza con el priismo, que finalmente ambos partidos están acabados, que no tienen un camino para salir de la lona.

Estos dos partidos no tienen futuro para el 2024, son organizaciones que no son rentables, que no están cerca del electorado, que sus seguidores se vinieron abajo y los resultados reflejan que no tienen buenos resultados.

Es importante destacar que, en el PRI, tienen más fuerza los exgobernadores que el partido y pongo el ejemplo, Juan Millán, a pesar de haber dejado el poder hace mucho sigue siendo un hombre de poder; creo que también Jesús Aguilar Padilla; puede ser Quirino Ordaz Coppel y el mismo Mario López Valdez, el resto de los gobernantes no tiene presencia.

En realidad, no es gratuito que el delegado del PRI mencione respetos para Aguilar Padilla, de alguna manera el delegado no es tonto y sabe que Padilla es un hombre con poder en Sinaloa.

antonio_brecha@live.com.mx

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