El Senado entre ilegalidad y corrupción

Manuel Cárdenas Fonseca
Senador

Hoy parece que por fin estamos poniendo atención a la simulación, la ilegalidad y corrupción que ha venido prevaleciendo en el Senado de la República por varios años en la conformación y operación de los grupos parlamentarios que lo integran, ante la complacencia del actual Presidente de la Mesa Directiva (responsable legalmente de lo que acontece en el Senado) sus órganos internos y administrativos como son servicios parlamentarios o contraloría interna entre otros, la complicidad de los partidos políticos y el silencio de los medios de comunicación.

Las renuncias públicas de senadores del Partido de la Revolución Democrática, publicitadas a “los cuatro vientos” por los medios de comunicación incluyendo su nota de simulación para recibir recursos y prebendas al no salirse o sacarlos legalmente de grupo parlamentario en respuesta a lo dispuesto por las leyes, así como declaraciones de otros senadores de este partido en donde apoyan a personas que no son de su agrupación política, aunque siguen perteneciendo al grupo parlamentario del PRD en el Senado, la más reciente del senador Barbosa, vuelve a exhibir la corrupción e ilegalidad que priva en el Senado auspiciada por la Mesa Directiva.

Independientemente de esta burda y exhibida corrupción, la distorsión de la ley y la interpretación a capricho con especial énfasis en este  año legislativo que preside el senador Escudero (del senador Gil me consta que buscó se aplicara la ley y no atropelló mis derechos de legislador), queda al descubierto que esta forma de organización al interior del Congreso es ya obsoleta, no refleja la realidad política del país, marcada por una gran movilidad entre partidos y por la aparición de candidaturas independientes y sólo promueve la ilegalidad, la falta de transparencia, una red de complicidades con el único fin de mantener el status quo o el reparto del botín en algunos rubros.

Los grupos parlamentarios en las cámaras del Congreso de la Unión constituyen ya verdaderos cotos de poder, de control legislativo y presupuestal, que no contribuyen a garantizar la libre expresión de las corrientes ideológicas ni a facilitar el trabajo legislativo como se supone debiera de ser. Por el contrario, son órganos de simulación, en donde se siguen agrupando legisladores que no tienen la misma afiliación partidista, para seguir manteniendo prebendas, recursos y posiciones dentro de los órganos de la Cámara y ya no se diga costosísimos (salvo alguna excepción) viajes de turismo “legislativo”.

Las Cámaras se han convertido en cámaras de grupos parlamentarios, extensión de los partidos políticos y no en cámaras de legisladores donde todos son iguales y tienen los mismos derechos como lo establece la ley. De hecho, el artículo 70 constitucional sólo se refiere a grupos parlamentarios en relación a la Cámara de Diputados y no a la de senadores.

Es la Ley Orgánica del Congreso de la Unión la que señala en su artículo 71 en relación al Senado, que los grupos parlamentarios no son más que una forma de organización que “podrán” (no dice deberán) adoptar los senadores (así lo señala la Ley Orgánica del Congreso de la Unión, artículo 71) para facilitar el trabajo legislativo, pero en los hechos se han convertido en un mecanismo para establecer diferencias entre los legisladores que pertenecen a un grupo parlamentario y los que no pertenecen a alguno de ellos, que transiten los temas de cuates y cuotas y no el debate de las ideas y las propuestas legislativas serias.

Si no se tiene grupo parlamentario, no se preside comisiones, no se tiene representación en la Junta de Coordinación Política, ni en la Mesa Directiva, tampoco se tiene el mismo acceso para participar en las discusiones o en las comparecencias de funcionarios, menos en presidir comisiones o comités, te arrumban en las que quieren los de la “dictadura compartida”. Baste ver los acuerdos que toma la Mesa Directiva en estos casos donde los grupos parlamentarios participan en diferentes rondas para fijar posición como si todas sus ideas fueran las más brillantes cuando que no representan ni al 25% de los ciudadanos en edad de votar registrados, cuando que quienes no formamos parte de partido en todo caso representamos al otro 75% (sin filiación partidista) y se nos da la graciosa dádiva en función de la hormona del Presidente Escudero (ver acuerdo comparecencia Videgaray) de participar en la última ronda de preguntas, uno solo de los no integrados a rupo parlamentario y una sola vez.

Es un hecho público que hay al menos otros diez que aunque continúan como miembros de los grupos parlamentarios, ya no forman parte de esa agrupación política.  Esta es una clara violación a la ley en donde se han hecho cómplices los órganos de gobierno del Senado.

Es necesario tomar cartas en el asunto y frenar esta ilegalidad así como el trato inequitativo que se nos da a quienes no conformamos grupo parlamentario. La Auditoría Superior de la Federación debe conocer e investigar este tema que ha tenido la máxima publicidad en medios desde hace más de seis meses.

Se reconoce que hoy en el senado de la República hay al menos 10 legisladores que en términos reales no pueden pertenecer al grupo parlamentario en que se encuentran y este es un alto porcentaje  que incide sobre la composición de la cámara, quienes presiden Comisiones, viajan y gastan y tienen ingresos adicionales y la forma en que se debe reconocer la pluralidad que la integra.

No nos confundamos, repito que las cámaras son de legisladores no de grupos parlamentarios y que estos grupos sólo constituyen una forma de organización que se puede, sólo es optativo, adoptar para facilitar el trabajo legislativo, no para reparto de recursos a los consentidos de cada grupo parlamentario, y violan la ley cuando conculcan los derechos de quienes no formen grupos, y los excluyen de los órganos de gobierno. Es hora de encontrar formas novedosas de organización que reflejen la verdadera composición de las cámaras  y deje atrás la ilegalidad, corrupción y la simulación que ya está convertida en un hábito.

¡Muchas gracias y sean felices!

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@m_cardenasf

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