Grupos Parlamentarios “Hechizos”: gasto ilegal

Manuel Cárdenas Fonseca
Senador

Tal parece que en los órganos legislativos nos estamos acostumbrando a actuar en la ilegalidad exceptuando a quienes desde un muy reducido número no los acompañamos en ello y optamos por el cumplimiento de la Ley. Esos que son mayoritarios, anímense a cambiar la ley y no estén atropellándola y violándola a su contentillo hormonal. Quienes hacen las leyes se han convertido en los “maestros” de la simulación, de la complacencia y de la interpretación “a modo” de las normas jurídicas, con tal de conservar privilegios, prerrogativas y beneficios. Triste papel de quienes hacen la ley, para luego desconocerla, “darle la vuelta” y pasarle por encima una y otra vez.

Esos desprestigios nos arrastran a quienes buscamos certeza y certidumbre jurídicas y que pensamos que siempre son tiempos políticos para cumplir y hacer cumplir la Ley.

Y una más para el anecdotario de la ilegalidad: la integración de 9 de los senadores ex perredistas al grupo parlamentario del PT en el Senado de la República, sin cumplir con lo que establece la ley para ser parte de un grupo parlamentario y con el sólo propósito de mantener posiciones dentro de la cámara, obtener recursos y prebendas. Todo ello ante la complacencia de una Mesa Directiva que como diría Shakira se mantiene “ciega, sorda, muda”. Si esto no lo consideramos un acto de corrupción a las más altas esferas yo no sé cómo podríamos llamarle. Empresarios callados, líderes sociales acomodados y políticos mimetizados en esto que ya se ve como la “normalidad democrática”.

Hay que ser claro, lo que está en juego aquí no son posiciones ideológicas y políticas; lo que está en juego son posiciones de poder y sobre todo, dineros que son recursos públicos. Menuda tarea tendrá la Auditoría Superior de la Federación para verificar el otorgamiento y uso de estos recursos por parte de grupos parlamentarios “hechizos” y menudo problema tendrá la Mesa Directiva para explicar bajo qué criterios legales se otorgaron estos recursos.

Por decreto, de plumazo y con la complicidad de todos, se pretende convertir al PT, de maneras ficticia, en la tercera fuerza política de la cámara con un número irreal de integrantes. ¡Vaya ejemplo que se está dando a los ciudadanos: si la ley no te acomoda, busca la manera de que lo haga, mientras nadie proteste no hay problema¡

Qué paradoja que mientras ponemos en marcha el sistema nacional anticorrupción, buscamos cualquier “hueco” para no cumplir con la ley.

El préstamo de legisladores para conformar un grupo parlamentario en nuestro país ha sido una práctica común prácticamente desde que se estableció en la ley esta forma de organización de las cámaras, pero no por eso es legal.

Esta forma de organización de las cámaras se estableció para la Cámara de Diputados en la Constitución (artículo 70) y en la ley como producto de la reforma político electoral de 1977 que creó los diputados de partido, y para la Cámara de Senadores solamente en la Ley Orgánica del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos y de manera potestativa (artículo 71), en 1984, cuando se crearon los senadores de primera minoría (artículo 71).

Pero a diferencia de otros países como España, la regulación de los grupos parlamentarios en México es clara y muy restrictiva, porque fue hecha para dar voz a los partidos políticos minoritarios en el Congreso.

El numeral 1 del artículo 72 de la Ley Orgánica del Congreso consigna de manera precisa que “sólo los senadores de la misma afiliación de partido podrán integrar un grupo parlamentario… Sólo podrá haber un grupo parlamentario por cada partido político representado en la cámara.” Esto implica que para ser integrante de un grupo parlamentario hay que estar afiliado al partido de que se trate, el requisito es la afiliación y no la afinidad política o de intereses.

De los senadores que se han integrado o pretenden integrarse al grupo parlamentario del PT, varios de ellos son militantes de otras agrupaciones políticas, otros conservan su afiliación al PRD y algunos más se han declarado públicamente independientes. De acuerdo a la ley están impedidos para formar parte de otro grupo parlamentario mientras no se afilien al partido que lo conforma, de otra manera su integración sería ilegal y no debe ser validada por los órganos de gobierno de la cámara de senadores, aunque de la actual Presidencia puede esperarse todo y, entonces, habrá que demandarlos ante autoridad competente.

La Ley también establece en su artículo 78 que los senadores, independientemente de su número, cuando no pertenezcan a un grupo parlamentario serán considerados senadores sin partido. Este sería el caso de todos estos legisladores que renunciaron a su grupo parlamentario o de aquellos que tienen militancia en partidos políticos que no tienen representación en la cámara.

No podemos hacernos cómplices de simulaciones que violan impunemente la ley y que sólo favorecen los intereses de uno sobre los derechos de otros.

Ya basta de hacer entuertos y arreglos políticos en “lo obscurito”; ya es hora de aplicar la ley y de buscar soluciones con apego a la ley, no sobre ella. En momentos así debemos levantar la voz (estoy esperando que el grupo parlamentario del PRD en el Senado lo haga) y exigir que se respeten las normas jurídicas y se mantenga el estado de derecho. Espero que la ambición y los privilegios no se impongan sobre la letra y el espíritu de la ley.

No les basta con los entuertos de otros para abonar los propios ante la mirada y acusación de otras naciones ante la violación sistemática de la ley.

¡Muchas gracias y sean felices!

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@m_cardenasf

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