RED DE CORRUPCIÓN

El actual gobierno federal, tiene un gran mérito, que reventó la red de corrupción que tiene más de tres décadas en México, creada desde las instituciones del país, los partidos, las elites políticas y los empresarios que hacen negocio con los recursos públicos.

Es muy importante que los mexicanos conozcan la forma como se enriquecen los presidentes de la república, los senadores, los diputados federales, los alcaldes, los gobernadores, que en su gran mayoría forman parte de una sorprendente red de corrupción, que afortunadamente Emilio Lozoya, ex director de Pemex, fue obligado a denunciar para salvar a su familia, que se encuentra con el lodo hasta el cuello.

Es una red que ahora nos sorprende, que hace más de 30 años se han dedicado a elaborar leyes, reglamentos y una estructura que ayudó a ese robo, saqueo, o como lo quieran calificar, nos enteramos, gracias a que Andrés Manuel López Obrador aceptó el reto de intentar limpiar de la corrupción al país.

En esta ocasión, sólo estamos observando el caso de la corrupción generada por la empresa brasileña Odebrecht, que corrompió a presidentes de toda la américa litina, y en México, todo hace suponer que los tres últimos presidentes Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, que son los creadores de la corrupción más grande y sorprende que tiene a México dentro de los países más deshonestos.

Los mexicanos estamos viendo la película de cómo los legisladores panistas y priistas, amafiados, chantajeados entre ellos, se disputaban la “gran mazorca”, como los cochis.

En donde investiguen hay corrupción, hay robo de combustible, negocios con las energías, con el petróleo, los moches en las obras públicas, en los servicios que en cada dependencia brindan, en fin, no hay límite.

El aspecto más lamentable que la corrupción empieza por nuestros presidentes de la república y las estructuras políticas elites, como la clase empresarial deshonesta y cómplice, que tienen reventado al país con 60 millones de pobres, con servicios de salud inservibles, con carreteras lamentables, con viviendas convertidas en el gran negocio, con una delincuencia que se apoderó de las instituciones hasta llevarnos a construir un Narco-Estado.

Y si tiene alguna duda, debe saber que tenemos el 93.5 por ciento de impunidad, donde el país se encuentra en manos de la delincuencia y el Poder Judicial, a su servicio para evitar que ningún delincuente, sea de origen común, federal o de “cuello blanco”, sea castigado.

En esta red de corrupción, podemos observar la red de empresas fantasmas, factureras, fachadas, con las que se evaden al fisco y obviamente que había una estructura institucional que se lo permitía y lo alentaba con sus actitudes.

A esto hay que agregarle que esta corrupción entre la clase política y empresarial, usando en la mayoría de los casos prestanombres, se encargaron de llevar a la peor crisis económica que vivimos los mexicanos.

Entre los grandes empresarios, obviamente que estaba el privilegio de no pagar impuestos o que se les apoyara con recursos públicos en tiempo de crisis, situación que mantiene al país, con la mayor deuda pública que haya existido, la violencia generalizada, el Narco-Estado que creo Felipe Calderón, en fin, destrozaron al país. Deben ser obligados a que regresen lo robado y que los castiguen con cárcel porque son delincuentes.

 

 

COMUNICADORES CORRUPTOS

 

 

Los “grandes periodistas mexicanos”, miembros de la “prensa nacional” que cubrían las giras presidenciales, que marcaban con su sola presencia la diferencia entre “prensa nacional y prensa local”, están resultando que una buena parte de esa casta periodística nacional son parte de la corrupción más grande de éste país.

Es importante que la gente sepa que nosotros como periodistas de provincia, teníamos un trato despectivo, que esperanza que tuviéramos los accesos que tenía la prensa nacional, que pudiéramos usar los autobuses en donde viajaban esa “clase especial de periodistas”, y no faltaba que en caso de equivocarnos y treparnos a uno de esos autobuses especiales en que viajaban los López Dóriga, los Ciro Gómez Leyva, reporteros de la televisión, de los periódicos más reconocidos como Excélsior, Universal, entre otros, simple y sencillamente fuimos periodistas de segunda o tercera categoría, no importa que fueras corresponsal nacional.

El desprecio, que lejos estábamos de que el presidente en una gira nos concediera una entrevista. Ahora tampoco.

En realidad, en las últimas giras que hizo Peña Nieto, lo más cercano que podíamos estar los periodistas del presidente eran alrededor de 30 metros o más.

El contar con un credencial, gafete o identificación para entrar a un evento, para cualquier reportero local, representaba un verdadero triunfo.

El desprecio a los periodistas locales era absoluto, tanto por los jefes de prensa de la presidencia como de los mismos reporteros, soberbios y prepotentes, que se pavoneaban con aquello de “prensa nacional”. Que en este gobierno son señalados como los más grandes “chayoteros”, por éste gobierno se descubrió que eran parte de esa corrupción, que estaban en las nóminas de esos gobiernos federales, de esas dependencias que los convertían en millonarios a muchos, de 50 mil, 100 mil o millones de pesos para algunos, contra los 4 y 7 mil pesos de salario mensuales que nos pagaban mensualmente los periódicos locales. Sí que eran de primera clase.

 

 

BRECHANDO

 

 

…Héctor Aguilar Camín, miembro de esa casta especial de intelectuales y analistas, pendejeo al presidente Andrés Manuel López Obrador, y ahora se queja, porque es señalado de que falseo información para conseguir publicidad para su revista Nexos.

…En realidad, si Pío López Obrador, hermano del presidente es corrupto, como salió en el video, que lo metan a la cárcel.

…Y todo hace suponer que están matando a los testigos de Emilio Loya,

…El gobierno federal debe investigar a Miguel Ángel Yunes, un paisano de Soledad de Doblado, Veracruz, pero muy corrupto.

antonio_brecha@live.com.mx

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