BRECHANDO
12-09-2024
Antonio Quevedo Susunaga
Es evidente que el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, es insostenible en el cargo, está rebasado, por el bien de los sinaloenses debe renunciar como gobernador, debido a que ha perdido toda autoridad para poner orden, no tiene calidad moral y los culiacanenses, tienen cuatro días atrincherados en sus casas por el temor a una delincuencia que no es tocada ni con el pétalo de una rosa.
Es muy lamentable lo que pasa en Sinaloa y como dice nuestro amigo el periodista, Luis Alberto Díaz, “esto es criminal”, hay un vacío de autoridad, el gobernador está rebasado totalmente con su actitud está haciendo el ridículo y la autoridad federal están como testigos presenciales. ¡Qué esperan para actuar!
El presidente Andrés Manuel López Obrador y la presidenta Claudia Sheinbaum, no se han dado cuenta de lo que está pasando en Culiacán, que no han visto que es una “guerra entre narcos” que deben parar o será una tragedia muy lamentable.
Las declaraciones del gobernador son mentirosas, cuando habla que las cosas “están bajo control” ni siquiera han tocado a los narcos para decirles que paren sus acciones terroristas en Culiacán, hablan de fuerzas militares que los culiacanenses no observan por ningún lado.
El “protocolo de Rocha”, sólo él lo conoce, la gente no va a enviar a las escuelas porque hay la incertidumbre del riesgo, los negocios perderán cerrados y todavía se atreve a decir que “todo está bajo control”.
El otro aspecto que hay que reclamarle a Rocha, es que no tiene comunicación con la población, no conocemos qué medidas están tomando, la gente no se atreve a salir por el riesgo de quedar atrapados en una balacera, entre los delincuentes, que irresponsablemente han tomado la ciudad como su campo de batalla para disputarse el control de las drogas.
El presidente Andrés Manuel López Obrador y la presidenta Claudia Sheinbaum, no pueden cerrar los ojos y dejar que la población siga viviendo bajo el miedo y el terror de las balaceras.
Los Chapos y los Mayos si han decidido matarse a balazos, que lo hagan, pero no tienen ningún derecho para que pongan en riesgo a la población, pero el dato más lamentable, es que las autoridades estatales y federales, están rebasadas por la delincuencia que circulan con impunidad en la ciudad de Culiacán.
La realidad se impone, y si el gobernador Rocha está rebasado, no tiene la calidad moral para intervenir en un conflicto entre estas poderosas bandas del narco, entonces lo más honesto, que deje el cargo.
El otro aspecto es que el gobierno estatal ha perdido toda credibilidad, no tiene comunicación con los diversos sectores sociales, los padres de familia y los maestros universitarios han decidido no enviar a sus hijos a clases, aunque las autoridades digan que todo está “bajo control”, cuando estamos observando que los delincuentes queman camiones o vehículos para impedir que la gente circule.
El hecho de que hayan llegado aviones artillados a Culiacán y personal militar de élite, no indica nada, mientras no empiecen actuar.
La pregunta es cuánto tiempo esperarán para actuar, acaso están esperando que los delincuentes se exterminen entre ellos.
El vacío de autoridad estatal y federal que están dejando ver en Culiacán, deja mucho que pensar en una autoridad, que tal parece, que está comprometida con los intereses de estos delincuentes.
El asunto es más serio, de seguir de esta manera las condiciones, pronto vamos a observar esta violencia en los 20 municipios de Sinaloa, en donde hay presencia de narcos.
Es indiscutible que el gobierno perdió la comunicación con los ciudadanos, esto es lo más lamentable, porque hay una absoluta pérdida de la confianza.
antonioquevedosusunaga@gmail.com
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