BRECHA
04-12-2023
Antonio Quevedo Susunaga
En Sinaloa, el quehacer político del gobernador Rubén Rocha Moya en sus dos primeros años, ha sido una administración de un gris subido, señalada de corrupción, ineficiencia, una falta de transparencia y cero liderazgo, aspectos que califican el desempeño del gobernador.
Es muy difícil que el gobierno de Rocha Moya brille, porque sus actitudes expresan una negatividad ofensiva, ante cualquier cuestionamiento periodístico expresa molestia, enojo, soberbia, los señalamientos contra sus hijos los aclaro verbalmente, pero no aportó ningún dado de los que se le señalaban y la persecución política, que emprendió contra el rector doctor Jesús Madueña Molina y contra el dirigente del PAS, Héctor Melesio Cuén, lo hace expresando lo más negativo que un gobernante puede mostrar.
Es evidente que el gobierno de Rocha, es un gobierno “malo” porque no responde a un plan de trabajo, las expectativas que levantaron en la campaña las arrojaron por el caño del drenaje de aguas podridas y la realidad económica de los municipios, es muy cuestionable.
El principal reclamo que se le puede hacer a Rocha Moya es que “traicionó la confianza de los sinaloenses”, se niega al diálogo, no es incluyente, sin duda, que este gobierno está dejando una pésima experiencia en los ciudadanos.
El cambio y la transformación está en sólo en el discurso de Morena y del presidente, pero en Sinaloa no hay nada que se le parezca.
El gobernante más negativo que ha tenido Sinaloa es el de Rocha Moya, con una actitud de esta forma es muy difícil que el quehacer político pueda brillar, pueda tener a la gente contenta, que participe y ayude a la transformación.
En realidad no vamos muy lejos, un gobierno es malo cuando los funcionarios le meten mano al dinero del erario, cuando usan el gobierno para hacer negocios, cuando todos los días llegan a su casa con el dinero en “una cajita de zapatos, en un sobre disfrazado de documentos o simplemente empiezan a comprar propiedades que jamás en su vida, hubieran logrado adquirir con su esfuerzo personal.
El otro aspecto relevante para que este gobierno sea “gris oscuro”, es el equipo con cuenta, y el ejemplo es que el gobierno federal le retiró la Coordinación de Fiscalización porque permitieron favorecer a Coppel con muchos millones de pesos.
Otra de las características de un mal gobierno es la falta de transparencia, es cuando un gobierno empieza a ocultar información real, este hecho genera desconfianza en la gente y pierde ese valor de legitimación con que fue electo.
El asunto más criticable a Rocha es su falta de liderazgo, un gobernante que “anda en busca de culpables”, lo vimos en el caso de los movimientos de los productores agrícolas, lo vimos en el caso de la Universidad Autónoma de Sinaloa.
La estabilidad de Sinaloa está prendida con alfileres, prácticamente la entidad no se ha violentado por el sentido común que prevalece entre los dirigentes de la UAS y los dirigentes agrícolas.
El gobernador no va a convencer cuando para rendir su Segundo Informe de Labores, ordenó crear un cerco para evitar que entren los que protestan contra su gobierno, algo parecido a lo que hacían los presidentes priistas. En sus últimas comparecencias de Enrique Peña Nieto, ponía barreras para que ningún ciudadano se le acercara, menos si era periodista, igual o peor Rubén Rocha Moya, que creó una concentración en la explanada de Palacio y estar resguardo por las policías.
Es evidente que es muy difícil que un gobernante como Rocha Moya brille, debido a que siempre está molesto, enojado, buscando culpables, persiguiendo por supuestos problemas, con el fin de eliminar contendientes políticos.
Es muy difícil que este gobierno de Sinaloa brille, teniendo a operadores como Enrique Inzunza, en la Secretaría General de Gobierno y en el Congreso del Estado a Feliciano Castro, que expresan negatividad hasta por los poros.
antonioquevedosusunaga@gmail.com
¡Síguenos en nuestras redes sociales y entérate de todo lo que sucede!
Twitter: @BrechaAntonioQS
Facebook: antonioquevedos

