GOBERNADOR QUE NO QUEDE IMPUNE

BRECHA

09-05-2022

Antonio Quevedo Susunaga

El levantamiento, tortura y asesinato bestial del periodista sinaloense, Luis Enrique Ramírez, no debe quedar impune gobernador Rubén Rocha Moya, que la Fiscalía General de Justicia de Sinaloa, asuma su responsabilidad y que el caso no se lo lleven a México para archivarlo, como ha ocurrido con el resto de las investigaciones de periodistas asesinados.

Es indiscutible que la practica periodística en Sinaloa, nunca ha sido fácil, muchos de los periodistas han sido amenazados, levantados o asesinados arteramente como ocurrió con Luis Enrique Ramírez, que expresó al gobierno estatal en turno su profunda preocupación por su seguridad, como también lo hizo a su regreso después de vivir escondido en la ciudad de México; sin embargo, dichos gobiernos se volvieron sordos y mudos, espero que su gobierno Rocha Moya, no caiga en ésta misma “enfermedad de indolencia”.

Los periodistas de Sinaloa, que votamos por el cambio, no queremos seguir viviendo en la impunidad, que los periodistas que practicamos el oficio de periodismo tengamos la garantía de ejercer nuestro derecho sin ser atacados violentamente o reprimidos.

Las malas autoridades estatales han ignorado los asesinatos de periodistas, el caso ejemplo, que le recuerdo es el de Oscar Rivera, Humberto Millán, Javier Valdez y no queremos que el caso de Luis Enrique Ramírez caiga en los sótanos de la justicia.

Y menos llegar al grado de la irresponsabilidad, en la que, incurrieron las autoridades de Gobernación, que llevaron la investigación del asesinato del periodista de Noroeste, Roberto Martínez Montenegro, que encabezo el entonces director de Gobernación, Miguel Nazar Haro y que terminó “culpando” al periodista asesinado.

En los asesinatos de periodistas, en algunos casos, ha quedado la duda acerca de su muerte, aunque las estadísticas nacionales nos indican que la mayoría de los asesinatos están relacionados con quienes ejercen el poder estatal, municipal o con los poderes fácticos; sin embargo, Gobernación tiene esta estructura que sigue siendo ineficiente para la protección a periodista.

Los mecanismos de protección a periodistas debe ser un tema que las organizaciones de periodistas deberían exigir para qué se acabe la “simulación de la protección”.

El otro aspecto relevante, lo ideal sería gobernador, que los periodistas tengamos la misma seguridad que deben tener cualquier ciudadano para expresar sus opiniones, no esperamos los periodistas en convertirnos en “ciudadanos de excepción”.

El asesinato del periodista Luis Enrique Ramírez, se consumó porque hubo una inconsistencia en el trabajo de las policías preventivas municipales, en la impunidad que han dejado correr las policías estatales y en la ineficiencia de una Fiscalía General de Sinaloa, que todavía no vemos cuál es la diferencia entre la anterior administración y la presente, esperemos que efectivamente haya un cambio en nuestra compleja impartición de justicia.

El asesinato del periodista, como el elevado número de levantados, asesinados que son arrojados en las calles o caminos diariamente nos refleja que la Fiscalía, que encabeza la fiscal, Sara Bruna Quiñonez, no ha empezado a realizar lo que nos manifestó que sabía hacer, que es investigar y castigar a los responsables de asesinatos en la entidad.

Es indiscutible que el gobierno de Sinaloa debe dedicación, compromiso y acciones concretas, que seguramente el secretario general del gobierno del estado debe tomar para evitar estos asesinatos tan repudiables y criticables en donde se evidencia el vacío de autoridad.

antonio_brecha@live.com.mx

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