“Gobernante a Gobernar, Candidato a Desempeñarse Como Candidato”

Lo que más pesa para triunfo/derrota es el desempeño del gobernante saliente y que al candidato no le saquen un “pecado” insuperable.

Para entender cómo podrían definirse a los candidatos a gobernador de Sinaloa tendremos que entender qué hay antes de ello y de que herramientas necesitamos para procesar el todo, lo tangible e intangible del entorno y la situación cambiante en el día a día, sea por amenazas externas (lo que no controlamos) y por fortalezas (incluye aliados y circunstancias).

Definidos los criterios del Instituto Nacional Electoral respecto de la participación en candidaturas a gobernadores por género, 7 del femenino y 8 del masculino, independientemente de que puede ser impugnado por los partidos políticos ante la autoridad jurisdiccional, y también definidos los responsables de los partidos políticos a participar en las elecciones del 2021, los principales actores en la “mesa de poder”, es decir, los que no se ven por el electorado, empiezan a hablar con los responsables de dar la cara formal o fácticamente, sean el presidente de México o cada gobernador por terminar su mandato.

Así, los realmente involucrados en decidir quiénes y por qué partidos contenderán y que serán los ingredientes a los que quedará sujeto el elector (le guste o no) para emitir su voto, saben muy bien que todo puede sumar o restar en diferentes proporciones por lo que hacer un diagnóstico situacional a revisar en el día a día es fundamental para ratificar su fortaleza y las capacidades de negociación para no perder valor de su gestión de gobierno (gobernador de que se trate o presidente) y ganar con un afín a lo que representa y ha representado su mandato.

Para ello, tal vez, si le quieren imprimir calidad a su decisión y reducir márgenes de error, deben tener a un responsable de llevar la bitácora del diagnóstico situacional acompañado de, tal vez, una metodología/herramienta como la de “nueve pasos para la solución de problemas”, la cual es muy dinámica y flexible y que involucra mucho más y es inmensamente mejor que la ya antigua herramienta FODA, y que incluye sí, fortalezas, debilidades, amenazas externas, jugadores, consumidores (elector), neurología social y política, espacio/tiempo, así como, entre otros elementos, inducir para que la emoción al momento de recibir el nombre por parte de los consumidores (potenciales votantes) el producto (candidato a gobernador) no deje de crecer por cuanto a las expectativas y esperanza de mejorar en sus condiciones de vida (candidato a gobernador).

Desde la candidatura personificada en Miguel de la Madrid (nada histriónico) he comentado que el ejercicio de gobierno representa el 80%, más menos, de triunfo o derrota de candidato a gobernador o presidente, así entonces se vuelven complemento gobernador (gestión) y candidato (actor) para sumar valor y se tenga la mayor aceptación del elector.

El ser humano no ha sufrido mutaciones que lo hagan cambiar en su forma de procesar por quién votar y lo hace emocionalmente aún en aquellos que deseamos ser racionales y, en el último momento, frente a la boleta, somos influidos por las emociones.

En días pasados, el periodista y comunicador Antonio Quevedo Susunaga, en su programa “Brechando”, hecho sin precedentes en el periodismo sinaloense, logró entrevistar a tres expertos de talla internacional en distintas áreas que componen el todo a tomar en cuenta para las decisiones ex ante (en ellas se basa la mayor posibilidad de triunfo), a saber: Antonio Sola (diseñador de campañas políticas a presidentes y gobernadores), Víctor Vargas (consultor en neurociencia), y a Giselle Perezblas (estratega identificada con lo que está haciendo el PAN).

“Haiga sido como haiga sido”, lo cierto es que si bien en Estados Unidos de América los estrategas de Biden supieron leer y se alejaron de Twitter durante buena parte del tiempo de campaña para retomarlo durante los días previos a la elección y el mismo día de la misma y los posteriores (que allá es la red social con mayor presencia), considerando que, dado el perfil de su candidato representado por la prosapia tradicional/institucional de las buenas maneras pero la mano firme, eso era la línea sobre la cual caminar sin hacer ruido (que lo hicieran otros) mientras iban focalizados y hacia donde hacían daño ELECTORAL al oponente, dejando que éste (Trump) hiciera ruido en donde no afectaba su estrategia. por los estados en donde ganarían los electores al colegió electoral.

Sinaloa tiene muy definida su cuenca electoral del 80/20; el gobernador Quirino Ordaz lo sabe y conoce muy bien; él remontó la adversidad de la neurona partidista y social de manera muy exitosa pues conoce las llaves y las tuercas para hasta ese momento lograr la victoria y lo hizo (hicieron él y sus estrategas) con mucho éxito,

Así, pudiendo ir desagregando muchas situaciones y elementos a considerar que están en los cómo, los con quién, que incluye candidatos que jueguen a la democracia, los tomadores de decisiones en la mesa de poder saben que deben lograr un acuerdo lo mejor posible en el todo (15 gubernaturas) y compensarse el reparto entre sí de aquello que les sea compartible o disputable a los enemigos. Léase, en estas quedamos así y en estas otras las dejamos al “bateo libre” con estas reglas. Lo no escrito es si a alguno le sacan cositas malas y que no pueda cantar como Pedro Infante. Estados Unidos de América ya ha fijado posición y si no lo saben leer, “pues lástima margarito”.

Es aquí donde no nada más debe parecer, sino que debe ser y no creo que en esta elección por venir suceda lo que cuando Fox o López Obrador: Partidos políticos sin estructura alguna ganan la Presidencia y, de ambos, se señala que estuvieron más negociados y aceptados que los cobros de Coppel o cortes de la CFE.

Así, la sigla a vencer será el PRI de Ordaz aun cuando “alito” quiera patelear, pues tiene dueño y, claro, todo puede suceder, más sugiero que Sinaloa necesita en ese partido o alianza a un perfil que pueda negociar y llegar a acuerdos en lugar de uno que llegue a recibir órdenes (otro como Mario López no da así se molesten sus papás Millán, Labastida, Calderón y otro que no sé si sea cierto) y, allí, pudiendo estar equivocado, sólo veo a Gonzalo Gómez Flores, Alfredo Villegas (dos estilos muy diferentes pero del PRI tipo Biden/demócratas) y a Juan Alfonso Mejía, Mario Zamora y Ricardo Madrid, en las necesidades del “establishment” de cuando Clinton/Obama de partido demócrata de los jóvenes del momento emocional y que las condiciones daba para ello como cuando Salinas, Calderón, Peña, por cuanto a la edad.

¡Muchas gracias y sean felices!

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