LOS PERROS BRAVOS

BRECHANDO

21-07-2022

Antonio Quevedo Susunaga

La gobernadora de Campeche, Layda Sansores, desnudó de cuerpo completo al dirigente nacional del PRI, Alito Moreno, toda una fichita delincuencial, maquiavélico y representa una foto fiel del viejo priismo.

En la última filtración de audios, a través de la Noche del Jaguar, Layda aniquiló al dirigente de los priistas, primero por la falta de respeto que tiene por las mujeres, y por la estrategia que tiene para responder a las críticas y análisis de columnistas como un servidor.

En uno de sus audios, consideró que a los periodistas no hay que asesinarlos sino “matarlos de hambre”, esta es la razón por la cual, se dedicó a comprar con el dinero de Campeche y de sus extorsiones a los propietarios de los periódicos en Campeche, como a los columnistas corruptos nacionales y del régimen priista-panista.

Los que nos dedicamos al periodismo, como profesión, con valores, principios éticos y con la vocación de servirle a nuestros lectores, sabemos que tenemos que enfrentar los riesgos que los políticos como Alito Moreno, actúan en contra de cualquier periodista que se atreva a criticarlos, esto lo he vivido en mis 45 años de periodista.

En el último audio, las expresiones de Alito son extremadamente ofensivos, contra periodistas que independientemente de sus ideas y actuar, en un tiempo fueron “respetables”, como el caso de Joaquín López Dóriga, que “con dos vergazos en la Revista Proceso lo arreglaba”. Esto es lo que piensa y expresa Alito Moreno de este periodista y del quehacer profesional de la revista.

El asunto es más ofensivo, porque Alito Moreno, se expresa de otros periodistas como Ciro Gómez Leyva, Rafael Cardona, Carlos Marín y Navalón, como “sus perros bravos” o “brother”, que los suelta en el momento que él lo quiera para que “le partan su madre a cualquier columnista”. En el ámbito periodísticos en él se desempeñaron como “respetables”, pero después de escuchar Alito, creo que no les queda nada.

Las expresiones de Alito, llevó a los sótanos de la corrupción del periodismo a sus “brother”, quedaron como en una ocasión, un amigo gobernador me comentó una expresión que “esos perros bravos tienen dueño” y la verdad es muy denigrante que, a Ciro Gómez Leyva, a Carlos Marín, Navalón, los rebaje a estos niveles despreciables.

El otro asunto que en lo personal me indigna, el hecho de que considere dentro de “estos perros bravos” a los dueños de la Revista Proceso, a los que les puede decir que se le echen encima a cualquier columnista que se atreva criticarlo o señalarlo.

Es muy denigrante y ofensivo, espero que los dueños de la Revista Proceso salgan a desmentir dichas afirmaciones de Alito, dado que mi carrera periodística la inicie, cuando el presidente Luis Echeverría, echó a periodistas encabezados por Don Julio Scherer, toda una institución para irse a formar la Revista Proceso antes fue CISA-PROCESO, en la que estuve laborando en la Ciudad de México por dos años y en Sinaloa como corresponsal y encargado de la edición. Pongo en duda estas expresiones de Alito, sin duda, es un político bocón y sin escrúpulos.

De acuerdo a todos los audios filtrados, sin duda, los priistas deberán preocuparse, buscar la manera de rescatar al partido que está arrastrando con una pésima imagen de su dirigente, que ha perdido toda calidad moral para encabezar una empresa política como el PRI.

Alito Moreno, aun juntando a todos los perros bravos que trae amarrados con “las cadenas de la corrupción” no podrá rehabilitar su persona para seguir en el juego de la política nacional, porque su actuar será de restar.

En este escenario negativo para los priistas, como para las mujeres que ocupan actualmente una diputación federal, están siendo denigradas por el dirigente de su partido, aunque muchas no quieran verlos con los ojos de dignidad.

De no haber cambios en el PRI, el futuro de dicho partido está marcado hacia un fin a mediano plazo.

antonio_brecha@live.com.mx

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