Marcelo Ebrad y la representación en USA

El Secretario de Relaciones Exteriores ha recibido “palomita” de parte del Presidente López Obrador debido a su buen desempeño en la Cancillería. En particular sus posicionamientos ante los discursos del gobierno norteamericano y el conflicto en Venezuela que, entre otras cosas, no es peor o es igual de grave que otras comunidades del orbe pero hacia allá no quieren voltear los “comentócratas” y, las Naciones Unidas, resuelven en el mismo sentido que lo anunció Ebrard hace tiempo. Adicionalmente, ha atendido con buen tino las regiones que la nueva situación geopolítica está exigiendo en otros continentes.

También, debemos tener claro que la representación de México en los Estados Unidos de América (EUA) recayó en una persona de amplia experiencia en organismos internacionales (Alicia Bárcena, miembro del Servicio Exterior Mexicano [SEM]) quien debe tener un muy buen entendimiento en el ajedrez que implica Naciones Unidas y el contexto actual de “Latinoamérica” por lo que podremos esperar buenas jugadas con nuestro representante ante este organismo (Juan Ramón de la Fuente).

Sin embargo, cuando leo el boletín de prensa que informa de las designaciones en consulados generales (15 de los 16 vacantes de 21 que existen [aparte hay como 29 de los llamados de “carrera”]) para ser sometida a la consideración del Senado de la República, no advierto que se esté echando mano de la amplia experiencia de integrantes del SEM con el grado de Embajadores y que se desempeñan en EUA para ser aprovechados en los Consulados Generales. Sugiero que las representaciones de los Consulados Generales en Estados Unidos de América, por la situación que se vive, debieran ser presididas por personas con amplia experiencia en la representación consular y el trabajo de servicio, protección y defensa de nuestros connacionales en ese país y, es aquí, en donde me extraña que el Secretario de Relaciones Exteriores y la Embajadora desaprovechen esta oportunidad para reivindicar a éstos servidores públicos y, en lugar de ello, propongan a muchos que bien podrían ser Cónsules “de carrera” (que no pasan por la aprobación del Senado).

Entiendo que la amistad es muy compleja pero conviene en este punto deliberar cuidadosamente sobre la inconveniencia de dejar por fuera a Embajadores que saben y entienden como se ha venido desarrollando el problema consular en Estados Unidos a partir del mal trato de Obama y el trato ríspido de la actual administración, de allí que sugiero es mejor que se replanteen varias designaciones de Cónsules Generales habida cuenta de la situación que implica en la actualidad nuestra relación con EUA y su política migratoria, así como el ambiente en el Senado mexicano debido a otras designaciones en diversas áreas que sólo han encrespado la armonía entre poderes.

Entiendo que tanto el Secretario como la Embajadora saben que la amistad en muchas ocasiones se basa en sentimientos irracionales pero también estoy seguro saben que al margen de lo parcial que puede ser en su naturaleza el ser humano, en ocasiones y momentos como éste, se debe actuar con la mayor objetividad y habrá tiempo para que muchas de las propuestas advertidas en el boletín pudieran empezar de Cónsules para después aspirar al encargo de Cónsul General ya que no está el momento para sólo gobernar por la amistad o el afecto terciado.

Tener en claro qué cualidades se necesitan para un momento de quiebre como el actual en el que se pueden presentar muy diversas situaciones en nuestra relación de amistad, comercio, servicios y de legalidad con el gobierno estadounidense es fundamental y debemos minimizar los riesgos propios y las amenazas externas.

Hago votos para que se reconsidere el criterio que se utilizó para varios de los nombramientos que advierte el boletín emitido por la Secretaría de Relaciones Exteriores de tal suerte que Marcelo y Alicia tengan, ante el Senado de la República, un listado que reconozca al SEM, lo reivindique y, dentro de lo posible, tengamos en los Consulados Generales de Estados Unidos de América a muchos integrantes del SEM que hoy tienen el grado de Embajador, se desempeñan en la Unión Americana y no están siendo aprovechados a plenitud.

Tiempos traen tiempos y los tiempos cambian y esa es la razón por la que un primer muy buen “saque de salida” tanto como mensaje al gobierno de EUA, como para el Senado mexicano, no debe desaprovecharse.

¡Muchas gracias y sean felices!

cardenasfonseca@hotmail.com

www.manuelcardenasfonseca.mx

@m_cardenasf

También te puede interesar