“México con el COVID-19 ¿Cuál el desenlace?

Medidas contradictorias, apoyos regateados, cadena productiva vulnerada y petróleo en quiebra, obligan a que se sienten a la mesa y dejar de pelearse.

En anteriores entregas he comentado que los países más poderosos dictan las reglas en un concierto de aproximaciones estratégicas entre ellos las cuales están muy lejanas de tomarnos en cuenta salvo que sea como mercado de consumidores o proveedores estratégicos para sus planes.

La mirada de corto plazo de los gobernantes en México genera que, si no se retrocede, sólo se subsiste. Ya vimos cómo la renta que dejó Zedillo (aunque faltó avanzar en “Estado de Derecho” reconociendo que fue la asignatura pendiente) se la acabaron en tres sexenios y, el actual, pareciera ser que va para los peores destinos.

Esta pandemia obligadamente cambiará los modos y las estrategias de unos y otros, más, cuando en el concierto mundial hay jugadores que le compiten a Estados Unidos de América, como son China, principalmente, y Rusia, con moderadores como Alemania y Japón.

En tanto que Estados Unidos pretende imponer su esquema de libertador de la libertad con una democracia débil y una sociedad enfrentada y dividida, China avanza en su ya muy trazado plan de ser capitalista en lo económico pero comunista (dictatorial) en su gobierno interno y, eso, le da ventajas contra sus contendientes. Así ha resultado ser y ahí están las mediciones, con la fortaleza adicional de que sus fábricas se han convertido en insoslayables para cualquier cadena de suministros.

Con el mercado de los energéticos, fundamentalmente el petróleo, muchas empresas se verán en quiebra o tardarán muchos años en recuperarse a costes altísimos en tanto que esta situación hace que el “fracking” no sea rentable y se pospongan esas inversiones. En la guerra del petróleo México no es jugador para tomar en cuenta y sí uno más que se va al último furgón del tren.

La infraestructura de nuestro país es deficiente en movilidad, conectividad, red de frío, puertos de altura competitivos, trenes, almacenamiento de hidrocarburos y tiene un déficit enorme de ingenieros y doctores.

La deuda mexicana va en incremento acelerado, la moneda depende de lo que resulte de las jugadas de otros países y su política monetaria no ha servido para estimular la inversión productiva siendo proactiva para la inversión especulativa.

Así pues, podríamos enumerar muchos otros renglones para advertir que estamos ante la peor situación que pudiéramos haber enfrentado en el pasado. Hoy tenemos estancamiento, inseguridad pública, delincuencia empoderada, ausencia de aplicación de la ley y una galopante impunidad en el ejercicio de las actividades, sean desde el gobierno o de la empresa, también una terrible desigualdad social y, atenidos a la economía estadounidense, que nos obliga a llevarla muy bien con ellos ya que cualquier animadversión se verá reflejada en muy diversas formas.

Podríamos hacer larga la ruta que nos lleva al despeñadero más, en esta contingencia sanitaria (aunque le llamen desde el gobierno emergencia), debemos atender que existe la oportunidad de definir y trazar una nueva ruta de largo alcance, transexenal, a pesar de estar enfrentados en unas vencidas para determinar si es blanco o negro.

Siempre he sostenido que de la moda (definiciones o imposiciones de modelo de gobierno extra-fronteras) lo que te acomoda; así lo señalé hace años con los acuerdos de Bretton Woods, también con las sinrazones de la guerra del golfo, con los abusos de la quiebra y fraude financiero y de los mercados bursátiles (sector bancario) con los bandidos de Greenspan y Kissinger, y finalmente con la Asociación Asia Pacífico y el T-MEC.

Seguiremos en la coyuntura, en la suerte que nos dejen los otros si no actuamos de ya aprovechando el resquebrajamiento que nos trae el COVID-19 y no soy partidario de muchas de las intenciones abiertas o tapadas de la orientación del gobierno actual, si bien en otras si comparto su enunciado más no las herramientas para lograrlo (combate a la impunidad, a la corrupción, a la delincuencia) ya que muchos de los que están al frente ni llenan el perfil (SSP, FGR, SFP) o son polvos de otros lodos que vienen del empoderamiento que tuvo la delincuencia con Fox.

Sería bueno que El Colegio de México, el Politécnico Nacional, la UNAM, Tecnológico de Monterrey, ITAM, dirigentes obreros y trabajadores de la burocracia, INEGI, CCE, IMEF, se sentaran a la mesa sin tapujos ideológicos y, mucho menos, intereses mezquinos, y trabajaran en un modelo de desarrollo que, reconociendo lo que somos y tenemos, plantearan la hoja de ruta que permita el ir articulando acciones que resuelvan los problemas y logremos tener una sociedad achatada (más clase media que pudientes y pobres) con aplicación de la ley e impartición de justicia que mejore el ingreso de las familias, los servicios del gobierno y detenga los abusos empresariales.

Tenemos economía ficción, altísima informalidad, galopante delincuencia, pésimo modelo educativo, los ingresos corrientes muy bajos, pensiones de miseria, estímulos fiscales perversos en los tres órdenes de gobierno.

Entendamos que casi estamos, técnicamente, con un país en quiebra con un acelerado esquema de militarización y con un abandono de las empresas PYMES que dan el 80 % del empleo.

Así que si queremos una patria de la cual nos sintamos orgullosos, se debe actuar ya, con menos soberbia de los bandos en pugna que se comportan sin racionalidad. Dejen de generar ese pánico que tiene un efecto multiplicador de los problemas.

Hagan una pausa y atiendan a tiempo, que aún es tiempo a pesar de los altísimos costes que estamos pagando los de a pie, los de afuera del círculo en pugna. No nos lleven a ese programa de televisión de cuando era pequeño (La Dimensión Desconocida) con su actual comportamiento ya que eso puede hacer despertar a todos los demonios económicos y sociales que empiezan a asomarse.

¡Muchas gracias y sean felices!

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@m_cardenasf

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