ADIÓS A JOEL

El miércoles, nuestro amigo y gran periodista, Joel Díaz Fonseca, partió a otra dimensión.

La historia que nos unió, la empezamos a escribir hace más de 40 año, cuando el licenciado Silvino Silva Lozano decidió fundar Noroeste Mazatlán. En aquella ocasión, un servidor estaba recién llegado a Sinaloa, que venía invitado por el licenciado Silva a fundar éste importante diario.

Después de estar dos meses y medio en Mazatlán, atendiendo la corresponsalía de Noroeste, como primer miembro fundador, dando los primeros pasos para lo que sería la fundación de Noroeste en Mazatlán, arribó nuestro amigo Joel Díaz Fonseca, con el que iniciamos las tareas encausadas a crear un nuevo periódico de esta importante cadena.

La amistad entre Joel y un servidor fue enaltecedora, porque logramos hacer un excelente equipo, no sólo en los trabajos periodísticos que realizamos en el sur de la entidad, sino durante 40 años que laboramos para Noroeste.

Es indiscutible que Joel fue una gran persona, un excelente amigo y un gran periodista que dejó una importante huella.

En aquél entonces, debo recordar que, junto con Joel, otro gran periodista de la deportiva Roberto Riveros, el fotógrafo Luis Enrique Silva, el licenciado Bulnes, gerente y posteriormente arribó el periodista José J. Castellanos, quien se hizo cargo de la edición de Noroeste Mazatlán.

En esta integración del equipo de periodista de Noroeste de Mazatlán, debo recordar entre ellos, a Fernando Zepeda, entre otros, que convirtieron a esta empresa en el número uno, durante la administración de Silvino Silva Lozano, que tenía como brazo derecho en Mazatlán, a José Ramón Díaz Fonseca.

En esta tarea periodística, Joel Díaz Fonseca, hizo un trabajo extraordinario como director editorial, un profesional en toda la extensión de la palabra, cuidadoso en su desempeño, pero, sobre todo, un gran amigo que siempre estuvo dispuesto a tender la mano a los compañeros que lo necesitaban.

 

 

A LA FAMILIA DÍAZ FONSECA

 

 

A toda la familia Díaz Fonseca, le enviamos nuestro más sentido pésame, por la muerte de Joel, que dejó un hueco difícil de llenar.

Es una familia unida, con profundos principios y valores que le dieron sus padres, y el ejemplo, tanto Antonio como Rodolfo, formados en el sacerdocio.

Es importante destacar que la familia Díaz Fonseca, de alguna manera tenía una relación estrecha con el quehacer de Noroeste y la familia Silva Lozano, que no sólo estrecharon una relación profesional, sino de amistad.

A todos los hermanos, Rodolfo, Antonio y a todos ellos, nuestro abrazo solidario y la pérdida de un gran hombre un excelente periodista.

Descanse en paz, Joel.

antonio_brecha@live.com.mx

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