Aspirantes a Gobernador de Sinaloa: ¿Qué Piensan?

Del dinero la mayoría sólo dice “yo quiero”, realmente son unos pasados de lanza

En entregas anteriores he venido expresando opinión y propuesta respecto de otros temas y, en esta ocasión, hablaré de los dineros (recursos propios) de la entidad federativa, del municipio y del país.

El país, visto como un todo representado por el Estado Nación, recibe una serie de ingresos (dinero) de los habitantes o agentes económicos diversos, por conceptos como: impuestos, contribuciones, derechos, productos y aprovisionamientos.

Esos dineros se reparten entre los órdenes de gobiernos (federal, estatal y municipal) en partes diferentes que se reflejan en la Constitución y en diversas leyes pero, las principales para efectos de saber de su distribución, es decir, de cuánto y de que conceptos de los ingresos del país le tocan al estado de Sinaloa y los municipios en el mismo, son la Ley de Coordinación Fiscal (los dineros del país repartidos entre Federación, estados y municipios), así como la Ley de Coordinación Fiscal del Estado de Sinaloa (dineros de impuestos y demás contribuciones que se pagan al estado de Sinaloa, no a la federación ni al municipio) que reparte con distintos criterios lo que siendo recursos propios (no son impuestos federales) se distribuye entre el Estado y los municipios que conforman al mismo.

Desde hace muchos años he criticado que los gobernadores (acompañados hasta del perico y el perro) vayan a la ciudad de México so pretexto de cabildear recursos ya que desde la LVII Legislatura establecimos los cómo se podrían tomar en cuenta proyectos de inversión para las entidades, recordando que el Presupuesto federal se va elaborando desde el mes de marzo y, es en el tiempo de marzo a agosto, cuando realmente tienen que cabildear con las autoridades estatales o federales, sin embargo, esos acarreos nunca los he visto en los Congresos Estatales. Son muy buenos para echar desmadre en la “capirucha” del país, pero “Ojetes” si algún alcalde va y arma desmadre en el Congreso local con los empresarios y líderes sectoriales del municipio.

Lo que propongo es que deje de ser un dilema para los tesoreros y los alcaldes el saber como se interpretan las fórmulas para asignación de recursos establecidas en la ley Federal de Coordinación Fiscal y aunque se “encabriten” los Secretarios de Administración y Finanzas estatales (desde Wong hasta Villarreal) al menos por lo que he visto, salvo una o dos excepciones con las que no han podido, por sí saber, se friegan una buena parte del dinero de los municipios, manipulan los calendarios y un sinfín de marrullerías financieras y de flujo.

Al existir trasparencia en esos recursos se podrá detener un amplio espectro de corrupción y la sociedad sabrá con cuanto se contó realmente para saber de su aplicación, no que ahora es una mescolanza que no permite, por la ignorancia de los funcionarios municipales, diputados locales y el abuso de los estatales, tener claridad en los montos y de donde provienen y dificulta su fiscalización habida cuenta que una cosa son los ingresos proyectados y otra, muy muy diferente, los ingresos reales (obtenidos). Y si a lo anterior agregamos mayorías legislativas abyectas que se espantan ante el sólo hecho de escuchar “el gobernador”, pues jodidos seguiremos.

Los municipios han vivido con una supuesta autonomía de papel, en los estados se da una libertad y soberanía de papel pues en la mayoría, así de agachones los gobernadores, atropellan al que no se inclina ante su majestad “El Presidente” y, por tanto, anhelan, ambicionan y buscan por cualquier motivo provocar que los alcaldes se inclinen ante “El Señor Gobernador”.

Pues bien, es tiempo de que la Ley de Coordinación Fiscal del Estado de Sinaloa deje de ser tan “benéfica” para que el gobernador tenga recursos a discreción y los municipios obligados a pedir que la hormona del gobernador esté de buenas (Labastida, Vega, Millán y López, principalmente) para que, magnánimo y generoso (como si fuera dinero de él) vaya en auxilio de los municipios y sus habitantes.

También es cierto que los alcaldes por ignorantes en la materia y sus tesoreros, ignorantes o rajones, además de proclives a inclinar el torso en caravana ante la autoridad del estado, hace muchísimos años no dicen esta boca es mía. Cuando presenté iniciativa al respecto, como diputado local, me la rechazaron los del PRI y el PAN (todos de Mario López y atemorizados de diversa manera o cautivados, a saber: Cenovio Ruiz /Rosa Elena Millán y Carlos Felton y compañía) y, entonces, estos diputados nombrados hicieron un galimatías para “atender” el tema sacando una tontería y engañando, por millonésima ocasión, a los gobernados.

Así pues, se requiere de una redistribución de los ingresos entre estado y municipios; de las fórmulas que se aplican, de los porcentajes, dejando de manera trasparente los conceptos, los montos, el tipo de gravamen, así como también los temas de los incentivos a la inversión. Hay más en este tema como en los otros, pero creo que con lo señalado basta y espero que los ciudadanos, los organismos empresariales, camerales, organizaciones, colegios, salgan de su silencio cómplice como con el copete del predial (10% adicional) las cuotas a organizaciones privadas (sólo para algunas campesinas dependiendo del partido político), ser el cobrador de otras como la Cruz Roja (a la de “a chaleco”), participen respetuosamente y se llegue a nuevas formas de hacer las cosas con trasparencia y no con “rollos” de trasparencia.

Así también, dejar en claro qué es lo que el Estado o el Municipio deben de atender dejando de hacer lo que particulares, por su propia naturaleza, sean profesionistas o inversionistas, deben de hacer por sí mismos en razón de su actividad.

¡Muchas gracias y sean felices!

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@m_cardenasf

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